La capilla construida por el Concello de Pobra para venerar a la Virgen, abrió sus puertas el sábado Los vecinos de A Ribeiriña disponen ya de la ansiada capilla en la que poder venerar a la virgen de A Mercé. Tras cuarenta años de conflictos, juicios y desahucios, el pasado sábado abría sus puertas el templo construido por el Concello de Pobra. El estreno del inmueble coincidió con el inicio del ciclo de novenas que se celebran con motivo de la próxima festividad de A Mercé, el día 24. Conseguido el objetivo principal, el párroco apela a la unión vecinal para que el conflicto quede zanjado definitivamente.
17 Sep 2001. Actualizado a las 07:00 h.
Llevaban casi cinco meses sin poder rendir culto a A Mercé, cuya imagen permanecía desde entonces en un domicilio particular. El sábado, los fieles de A Riveiriña vieron cumplido su sueño de contar con un edificio en el que poder venerar a la Virgen, olvidándose de un largo conflicto que forma parte del pasado.
Y es que, desde 1964, los vecinos de esta zona pobrense mantenían un litigio con la familia Boullón, propietaria del conjunto arquitectónico de A Mercé, que pretendía cerrar la capilla para recuperar el uso del inmueble como pazo.
Tras llegar a un acuerdo, firmado por la Iglesia, el Concello pobrense, los fieles y la familia Boullón, el pasado mes de mayo los vecinos entregaron las llaves de la capilla y el ejecutivo iniciaba la construcción del nuevo santuario en una parcela de 2.000 metros cuadrados cedida por los propietarios del pazo.