La Voz de Galicia

Empieza a sonar la música en las escuelas municipales; más de un millar de alumnos inician el curso en Arousa

Arousa

bea costa vilagarcía / la voz
Lola Folgar, a sus 80 años, acaba de iniciar su cuarto curso como alumna de violín en la escuela de música de A Illa

Superadas las restricciones del covid, la matrícula crece en varios centros

24 Jan 2023. Actualizado a las 10:31 h.

Vuelve la actividad a las escuelas municipales de música de la comarca. En la mayor parte de los centros arrancó ya el curso y lo hace con un millar largo de alumnos matriculados y dejando atrás las medidas anticovid que hace un par de años obligaron a suspender las clases o a impartirlas de forma telemática. Todos los concellos, excepto Pontecesures, Meis y Ribadumia, disponen de escuelas municipales, carencia que se suple con las clases que se imparten en el seno de las bandas, asociaciones culturales y centros privados. Las escuelas municipales suelen ser la primera aproximación al mundo de la música, a la que, gracias a la financiación pública, se puede acceder de forma asequible. Las clases de instrumento al mes rondan entre los 40 y los 50 euros en función del centro y la disciplina. El segundo peldaño en la formación musical llega con los conservatorios, que en Arousa son tres: Vilagarcía, Cambados y Valga. Esta es la radiografía de las escuelas municipales.

 

vilagarcía

La matrícula más numerosa, y creciendo. Las clases empezaron el 12 y día de hoy están matriculados 305 alumnos, aunque aún queda alguna vacante y el número puede variar. El plazo de inscripción sigue, por tanto, abierto. Sin las restricciones por el covid, sube la ratio por aula y eso favorece el incremento de la matrícula, que creció respecto a los dos años anteriores. A esta escuela se puede acceder desde los tres años y a partir de los ocho los niños tienen un abanico de diecinueve especialidades de instrumento para elegir: en el apartado de cuerda, piano, guitarra clásica, guitarra eléctrica, bajo eléctrico, violín, viola, violonchelo y contrabajo; en la gama de viento-madera, saxofón, clarinete y flauta travesera; en viento metal, trompeta, tromba, trombón y tuba; en percusión, batería, timbales, láminas y multipercusión.

cambados

Fomentando la cultura de la banda. Con el referente que supone la centenaria Banda de Castrelo no es de extrañar que en Cambados fomenten la tradición bandística. La escuela dispone de dos bandas ,infantil y juvenil, con más de treinta componentes cada una. Este curso cuentan con 140 alumnos, a los que hay que sumar otros 40 del conservatorio.

O Grove

Pendientes de empezar. A la espera de iniciar el proceso de matrícula, en el Concello de O Grove anuncian que la escuela municipal tendrá cien plazas disponibles para clases de lenguaje musical, canto, piano, violín, violonchelo, guitarra, percusión y trompa, entre otros instrumentos.

Meaño

Un baluarte en el rural. En Meaño tienen tradición musical y prueba de ello es la trayectoria de la Banda Unión Musical de Meaño y su certamen anual de bandas. Quizá eso explique que siendo un municipio pequeño y de carácter rural alcance este curso los 206 alumnos matriculados en trece especialidades: flauta, clarinete, oboe, saxofón, fagot, trompeta, trompa, trombón, tuba-bombardino, percusión, violonchelo, guitarra y piano. A ello hay que sumar el coro y otros grupos musicales así como las materias de lenguaje musical y música en movimiento a partir de los tres años. Las clases empezarán el 3 de octubre.

vilanova

Con mucho rock. La escuela municipal se convierte este curso en el único centro de la comarca autorizado como Rock School, una titulación académica oficial homologada por la Unión Europea y convalidada por el proceso de Bolonia. Este la principal novedad del curso que empieza este lunes con cerca de 200 alumnos. Las materias que se imparten son música en movimiento a partir de los cuatro años, con una metodología que permite el aprendizaje desde casa mediante el uso de nuevas tecnologías. A partir de los cinco años los alumnos podrán iniciarse en la enseñanza instrumental con violín, piano, ukelele, guitarra clásica y eléctrica, bajo, flauta, clarinete, saxo, trompa, trompeta, trombón, bombardino, batería, timbales y multipercusión. A partir de lo siete años se ofrece lenguaje musical para todas las edades. 

A Illa

La batucada se incorpora al currículo. En A Illa de Arousa iniciaron el curso con 90 matriculados y con una novedad, la incorporación de la batucada a sus planes de estudios. A mayores, la escuela imparte música en movimiento, lenguaje musical y formación instrumental para violín, viola, piano, guitarra, ukelele, clarinete, trompeta, trombón, trompa, tuba, saxofón, flauta travesera y percusión. El centro cuenta, además, con banda, coro y orquesta.

Valga

Música para bebés y musicoterapia. Es uno de los pocos centros donde se imparte música para bebés, de cero a dos años, siendo el alevín de este curso un niño de tan solo seis meses. Obviamente a esas edades no se enseña música, pero sí se puede trabajar con la sonoridad, la coordinación y las sensaciones, según explican desde el centro. En Valga disponen también de una unidad de musicoterapia dirigida a personas que padecen algún tipo de discapacidad, que trabaja mano a mano con el centro de formación CODI. A estas disciplinas hay que sumar lenguaje musical y un amplio arco de instrumentos, así como agrupaciones musicales. El centro cuenta este curso con 140 alumnos.

catoira

Con banda y combos. Las clases comenzaron el 17 de septiembre con la excepción de música en movimiento e iniciación al lenguaje musical que empezarán en octubre. La matrícula ronda los cien alumnos y las disciplinas instrumentales que se imparten son: flauta, oboe, clarinete, saxofón, fagot, trompa, trompeta, trombón, bombardino, tuba, percusión, violonchelo, contrabajo y piano. A mayores imparten tiene bandas infantil y juvenil y combos.

No hay edad para aprender a tocar un instrumento

A quien conoce a Lola Folgar -en la imagen- no le sorprenderá saber que con 76 años decidió aprender a tocar el violín. Con 80 acaba de iniciar el nuevo curso en la escuela municipal de A Illa, clases que le ocupan dos días a la semana y compagina con las de alemán en la escuela de idiomas. «Sempre me gustou a música», cuenta, y como ya tenía nociones de lenguaje musical, se lanzó con el violín, por aquello de que el piano y el chelo son más aparatosos. La música la entretiene, le despeja la mente y le ayuda con la artrosis de sus dedos. «Animo á xente a que se apunte».


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