El Concello tiene ya sobre la mesa un enlace para romper los seis kilómetros sin salidas en el trazado de la A-57 desde el límite de Vilaboa hasta A Ermida (cruce con la carretera de Ponte Caldelas). Se trata de una conexión que arrancaría en algún punto próximo a Valadares-O Pumariño para conectar con la futura ronda urbana.
El gobierno local ya había realizado una primera aproximación a este nuevo enlace con motivo de la exposición inicial del viario del plan de ordenación. Entonces se pensó incluso en conectar la A-57 con la autopista AP-9 y no solo con la carretera de Vigo.
El elevado número de alegaciones que recibió en este punto el sistema viario propuesto, así como el fuerte impacto que tendría la actuación, llevaron a los responsables locales a desistir de conectar AP-9 y A-57 directamente en el recorrido de estas dos infraestructuras por el municipio.
En su lugar, se apostó por un enlace de la A-57 con la ronda urbana, en concreto, con el tramo que irá de Mourente a la carretera de Vigo y que acaba de ser incluido por la Xunta en el plan Move. El diseño de este enlace forma parte del plan de ordenación que está pendiente de ser remitido a la Xunta. Al ser declarado secreto este documento, no se conocen sus características concretas, si bien sí se explicaron las propuestas para la ronda.
Esta última tendrá cuatro carriles entre Mourente -el punto de partida se sitúa algo más arriba de la rotonda actual- y la carretera de O Marco. Se trata de una vía de tipo C-60 en el diseño municipal que estaría lista para ser acometida por cualquier Administración que la quiera apadrinar.
En saco roto
Tras caer en saco roto la petición de que la Diputación se hiciera cargo de la misma, la Xunta encargó ahora el proyecto para los tres kilómetros que van de Mourente a una rotonda en la carretera de Vigo al sur de O Pino. Estos 3.000 metros fueron valorados en principio en 15 millones de euros.
En la práctica, la ronda operaría como conector de una amplia zona de la ciudad con la A-57 y también de la variante de Marín en construcción. Pero para que esta última conexión sea posible -con la consiguiente descongestión del nudo de O Pino- es preciso que la Xunta asuma la prolongación de al ronda desde la carretera de Vigo a la variante de Marín.
De momento, este tramo no fue incluido en el Plan Move, si bien el Concello tiene previsto reclamarlo en la entrevista que mantenga el alcalde, Miguel Fernández Lores, con el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández.
La búsqueda de una salida alternativa en la zona ahora prevista comenzó tras descartar Fomento, a instancias del Concello, que la A-57 arrancase del nudo de O Pino como había planteado en sus primeros estudios sobre la autovía que enlazará Pontevedra con Vigo.