Los empresarios creen que las referencias del sindicato a su origen venezolano son xenófobas La firma dice que su único objetivo es crear empleo estable en el sector textil en Galicia
09 Jun 2004. Actualizado a las 07:00 h.
?onfecciones Labora negó ayer taxativamente las imputaciones realizadas por dos ex empleadas y la CIG con respecto a las condiciones de trabajo que se dan en su nave, ubicada en el polígono industrial de Ribadumia. Es más, dado que en su opinión tales manifestaciones dañan seriamente la imagen de la empresa, sus responsables estudian emprender acciones legales contra el sindicato y la dos mujeres por calumnias.
Los empresarios creen que las acusaciones de la CIG contienen referencias a su origen venezolano -tales como «empresarios llegados de Venezuela que las tratan como esclavos [a sus empleadas]»- que constituyen términos y expresiones xenófobas: «Describen a una empresa deplorable, que denigra al ser humano y sus derechos fundamentales», lamenta Labora, que insiste en que «nada hay más lejano a la realidad». «Esta empresa -argumentan sus portavoces- valora como pilar fundamental a su recurso humano y procura crear permanentemente el mejor ambiente de trabajo».