La Voz de Galicia

En el 99 aniversario del genial Cao Luaces

A Mariña

J.M. Crego Arroyo

27 Jan 2017. Actualizado a las 12:44 h.

Con motivo de celebrarse el 99 aniversario del fallecimiento del ilustre dibujante, pintor y caricaturista José María Cao Luaces _de cuya mano conservo con cariño el retrato que en 1886 pintó a mi fallecido abuelo José María Crego Fernández_ me considero obligado a tener al menos un pequeño recuerdo a tan digno personaje.

Nació este artista en Santa María de Cervo el 13 de diciembre de 1862, hijo de Luis Cao y de Francisca Luaces, empleados que fueron de las famosas y renombradas Fábricas de Loza y Fundición de Sargadelos, cuando funcionaban por los años 1850 a 1865, explotadas por la empresa Luis de la Riva y Cía. Y más tarde por la de Ibáñez y Morodó.

Ya desde niño mostraba su gran afición por el dibujo. Tal era esta afición que, para vengarse de los castigos de su maestro, lo dibujaba en las paredes y ventanas del colegio y el parecido era tan exacto que le valía otro castigo.

Terminados los trabajos de las Reales Fábricas por el año 1876, junto con sus padres se trasladó a Gijón, ciudad en la que sus progenitores fueron a trabajar a la fábrica de loza Pola y Cía. De esa ciudad marcharon a Madrid, al barrio de Vallecas, a una fábrica que tenía allí la misma empresa, hasta que en el año 1882 se vinieron a La Coruña.

Durante su estancia en esta ciudad, Cao Luaces pintó varios retratos al óleo, entre ellos el de mi abuelo. Esas obras estuvieron expuestas en los escaparates de los establecimientos comerciales de un tal señor Boedo. Llamaron mucho la atención y merecieron elogios de la prensa y la felicitación del Ilustre Director de la Escuela de Bellas Artes, señor Navarro.

Cuatro años después, en 1886, emigró a la República Argentina y en este país es donde desarrolló la plenitud de su actividad como dibujante en las revistas Don Quijote y Caras y Caretas y fundando él mismo en 1891 la revista El Eco de Galicia, en unión del famoso periodista lucense Manuel Castro López.

De su obra, lo que más fama dio a su nombre fue la agudeza de sus caricaturas, en las que hacía derroche de su ingenio y daba muestras de su carácter jovial y travieso. El 27 de enero de 1918 dejó de existir en Lanus el genial José María Cao. Descanse en paz este ilustre personaje que, si bien desapareció sin volver a la tierra meiga que le vio nacer, no por ello es olvidado.

* (Foto: óleo de J. M. Crego Fernández, de Cervo, pintado por Cao Luaces en 1886).


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