El encuentro entre el Bueu y el Trabada tuvo un desenlace inesperado. Los pronósticos iniciales apuntaban a una victoria local y nadie los ponía en duda a 10 minutos de la finalización, cuando el marcador reflejaba un 4-1, pero los mariñanos acabaron llevándose un punto tan imprevisible como merecido.
El Bueu fue superior en el primer período. En parte, porque los árbitros cargaron de faltas muy pronto a un Trabada que se vio obligado a rebajar el nivel de intensidad en su defensa y que también gozó de buenas ocasiones.
La segunda parte fue bien distinta. Los naranjas convirtieron la velada en un monólogo y en un asedio constante a la meta de Bertiño, pero les faltó tino y el Bueu estiró la diferencia en un contragolpe. Andrés López, técnico trabadense, echó el resto a falta de cinco minutos colocando a Bruno de portero-jugador y obtuvo el resultado esperado. Los goles llegaron y Santi empató en un penalti sobre Víctor Meitín.