Una perspectiva especial
A Mariña
LA TRIBUNA | O |
17 Oct 2003. Actualizado a las 07:00 h.
VIVIR O NACER en A Mariña y no conocer As San Lucas es imperdonable. Cada sanluqueiro contará la experiencia a su manera: hay quien se emocionará con el sonido de las manadas de caballos, trotando de noche sobre las calles empedradas y cruzando A Fonte Vella en dirección al Campo dos Paxariños; hay quien no se perderá la feria de ganado, aunque sólo sea para admirar los ejemplares y deleitarse con el regateo de los ganaderos, antes de cerrar el trato con un apretón de manos; la belleza aparece en cualquier momento: unos viejos que se encuentran, el padre con el hijo a caballito haciéndose un hueco entre la riada de gente, los puestos, el pulpo, las orquestas, la juventud que se escapa por la noche a los pubs. Yo, a mayores, tengo el privilegio de haber conocido cómo es un comienzo de curso, en el instituto, con As San Lucas de fondo. Lo mejor, aquella aula de dibujo, toda acristalada por el lateral, desde la que se echaba un vistazo a la alameda mientras se coloreaban las láminas, amablemente aconsejados por el profesor Puchades que, además de buen conocedor de su trabajo, era gente que apreciaba la feria (nunca lo dijo, pero estoy segura). Créanme, As San Lucas merecen una visita.