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En su 'Sueño del infierno', entre otras cosas, Quevedo satiriza a los hombres y mujeres adúlteros. Aquí, un cuadro de Sans Cabot: 'Lutero. Asunto tomado del Sueño del infierno, de Quevedo', de 1858.

Quevedo y las mujeres. Misógino, burlón y... ¿feminista?

En sus sátiras pinta a las mujeres como gentes de poco fiar y escasa inteligencia: «Escobas de una cara», las llamó. Pero no era tan misógino como se creía: lo argumentan estudios y libros recientes. Una nueva biografía incide, además, en su carácter apasionado y en su defensa del feminismo.   

a boda fue una sorpresa, una extravagancia tardía. Se casó a los 54 años tras haber echado pestes del matrimonio toda su vida. Lo maldijo ... en endecasílabos: «Dime, ¿por qué en modo tan extraño procuras mi deshonra y desventura, tratando fiero de casarme hogaño?»; y en prosa: «A los hombres que se casan les había de llevar la iglesia con campanillas delante», escribió en una carta al duque de Medinaceli. Una carta que envió... recién casado.

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Quevedo y las mujeres. Misógino, burlón y... ¿feminista?

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