El destape de Emma Thompson

«A los 63 años lo enseño todo»

«Hago un desnudo frontal y sin filtros»

La actriz ha decidido desnudarse ante las cámaras por primera vez  en una película. Es una decisión meditada y con mucho mensaje. Hablamos con Emma Thompson del cuerpo femenino, de sexo y, sí, también del orgasmo.

Por Caitlin Moran | Fotografía: David Burton

Domingo, 12 de junio 2022, 01:40

Yo nunca he estado en una orgía. ¿Tú has estado en una? Nunca me han invitado a una fiesta de sexo. ¿Que si me fastidia? Nooo... ¡Nada de eso! ¡Jajaja! ¡No, por Dios!». La dama Emma Thompson está en su casa de Escocia. La entrevista iba a ser en Londres, pero Thompson está pasando por momentos complicados. Un amigo está muriéndose y ha cancelado la promoción de su película –con la salvedad de esta entrevista– para estar a su lado. Y ayer resbaló y se cayó al cruzar por un arroyo. «¡Esto de caerse en un arroyo no puede ser más viejuno!». Y se ha hecho un esguince en la pierna. Thompson ha interpretado a personajes tan dispares como la malísima Cruella de Vil o la reina Isabel. En Love actually protagonizó quizá la secuencia más famosa de su carrera: Karen se desploma al darse cuenta de que su esposo le es infiel. Según dijo por entonces, solo exteriorizaba un dolor real: «Ken (el actor Kenneth Branagh, con quien por entonces estaba casada) me había roto el corazón y estaba destrozada». Hoy, sin embargo, hablamos de otras cosas. De sexo. ¡Del sexo! Su última película, titulada Good luck to you, Leo Grande, es una de esas producciones que dará carnaza a las redes sociales. Su protagonista, Nancy, interpretada por Thompson, es una profesora de religión tan concienzuda en lo profesional como reprimida en lo personal. Tras 30 años de matrimonio, nunca ha tenido un orgasmo. Ahora que es viuda y se ha jubilado, decide tener una aventura. Y contrata a un gigolo de alto nivel, Leo Grande, «para ver si por fin entiendo a qué viene tanto jaleo».

«A Las mujeres nos han lavado el cerebro para que odiemos nuestros cuerpos. Hasta ahora no me habían ofrecido rodar escenas de sexo. No soy lo suficientemente bonita ni tengo el tipo adecuado...»

El guion aborda todos los aspectos escabrosos del sexo: los trabajadores sexuales, el envejecimiento, el poder y el feminismo, pero el verdadero filón es que ... Emma Thompson, de 63 años, protagoniza una escena de sexo explícito, con posturas de toda clase, sin remilgos… Y un desnudo frontal integral, sin filtros. ¿Por qué? «Nunca en la vida me habían ofrecido rodar escenas de sexo», responde mientras se sirve un té. «Como decía mi madre, siempre he interpretado a mujeres 'buenas, cerebrales', por así decirlo. Y tampoco daba el tipo de alguien a quien ellos quisieran ver desnuda. Y, cuando digo 'ellos', me refiero a los altos ejecutivos. Soy demasiado bocazas, no lo suficientemente bonita... En una entrevista que hice hace años, el periodista escribió que había engordado mucho, que mis piernas eran 'como troncos de árbol' y que me había 'descuidado'. Tenía 31 años y no me moría de hambre, pero nadie se da cuenta de lo delgadas que están la mayoría de las actrices».

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