Jefa de contenidos de Netflix Bela Bajaria
«Estamos haciendo algo inédito en la historia del entretenimiento»
Es la mujer más poderosa de la industria audiovisual. Jefa de contenidos de Netflix, Bajaria decide y controla qué se rueda, se emite y hacia dónde va la empresa que ha transformado el modo de ver televisión. Hablamos con ella en el quinto aniversario de sus estudios en España.
Bela Bajaria es una excepción en el mundo del entretenimiento. Londinense de raíces hindúes, fue la primera persona no blanca en dirigir un estudio de Hollywood, Universal, apostando por segmentos del mercado a los que nadie miraba. En 2015, Netflix iniciaba su camino hacia la difusión global cuando sus fundadores se fijaron en ella: mujer multicultural con una visión distinta y, además, con experiencia de primera línea en televisión, algo de lo que, por aquel entonces, carecían los ejecutivos de la empresa reina del streaming. Hoy, Bajaria decide, supervisa y controla qué se rueda, se emite y hacia dónde se dirige la compañía que ha transformado el modo en que vemos televisión. De hecho, Bajaria ha sido clave en la redefinición de un negocio que, cuando ella fue nombrada jefa de contenidos, sufría la mayor crisis de su corta trayectoria.
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La caída de las suscripciones y de los beneficios precipitó la dimisión del fundador y CEO Reed Hastings en 2023 y, desde entonces, la compañía ha ganado 50 millones de suscriptores... y subiendo. La mano de Bajaria fue clave en el éxito de programas como El juego del calamar, el mayor en la historia del streaming y el primer programa nominado a un Emmy en idioma no inglés. Por todo ello, muchos la consideran la mujer más poderosa de la industria y revistas como Time, Variety y The Hollywood Reporter incluyen en sus listas de personas más influyentes a esta mujer de 54 años, exganadora de concursos de belleza –Miss India California, Miss India USA y Miss India Universo– y licenciada en Comunicación, cuya carrera arrancó en la CBS.
«Conectamos a las personas. Nuestros contenidos fomentan la afinidad cultural»
Aprovechando su paso por Madrid –Netflix celebra cinco años de sus estudios en España–, Bajaria recibe a XLSemanal en el imponente complejo de diez platós que la empresa posee en Tres Cantos, símbolo visible del poder alcanzado por aquel videoclub por correo fundado en 1997 que, tras abrazar en 2007 la naciente tecnología del streaming, es hoy un imperio global con 278 millones de suscriptores en más de 190 países.
XLSemanal. Cuando llega a casa, ¿le quedan ganas de ver la tele?
Bela Bajaria. ¡Claro! Veo series, películas o programas de entretenimiento muy variados, según lo que me apetece a mí o a mi familia en ese momento. La gente tiene gustos diferentes y Netflix necesita satisfacerlos a todos.
XL. ¿Cómo se conquista a gente de gustos, culturas, idiomas y estados de ánimo tan diferentes?
B.B. Con historias locales y auténticas que sean universales, historias con las que cualquiera se pueda identificar. No hacemos contenidos globales pensados para gustar a todo el mundo, porque al final no te diriges a nadie. Nadie programa con tanta ambición.
XL. ¿Qué atrae más a la gente: Harry y Meghan o el true crime?
B.B. Ambos son géneros muy populares que, además, generan mucha conversación e impacto mediático. Harry y Meghan es un éxito porque la gente está fascinada con la familia real británica. De todos modos, no es lo único popular: nuestros suscriptores ven producciones de seis géneros diferentes al mes.
XL. La familia real británica no anda muy contenta con Harry y Meghan o la serie The Crown. ¿Por eso, en 2022, ustedes comenzaron a usar el rótulo «dramatización ficticia»? ¿Les hicieron llegar su malestar?
B.B. Hubo críticas, es inevitable cuando se trata de los Windsor, pero nosotros amamos a la familia real. Eso sí, también creemos que Peter Morgan, el creador, ha capturado la esencia de la Corona de una manera hermosa y precisa.
XL. ¿Podría la familia real española ser objeto de una serie?
B.B. No lo sé, ustedes los conocen mejor, pero la relación de los británicos con su familia real es distinta a la de los españoles con la suya. De todos modos, aquí todo depende de que un creador tenga una visión y cree una historia que merezca la pena. Nosotros estamos abiertos a todo.
XL. ¿Cuál es la clave del éxito del true crime?
B.B. Que cuentas los entresijos de un caso que ya atrajo atención pública. Nos fascina saber más sobre acontecimientos de la vida real, nos sorprende ver hasta qué punto alguien es capaz de cometer un crimen brutal. A la gente le gustan los misterios; sobre todo si se hace justicia al final.
XL. Existe un alto riesgo de no respetar el dolor de las víctimas. ¿Cuáles son los límites?
B.B. Trabajamos a través de productoras que nos presentan ideas o historias de diferentes géneros. El equipo analiza detalladamente el rigor detrás de esos proyectos. Se revisa cada propuesta de manera personalizada.
XL. Pero al final, para una cadena, son un mero producto de entretenimiento, ¿no?
B.B. Pero no hacemos recreaciones burdas. Alguna de estas producciones, de hecho, han traído nueva luz a las investigaciones policiales. Solemos contar, además, con cineastas de alto nivel y dedicamos tiempo e inversión a la investigación.
XL. ¿Me da algún ejemplo?
B.B. En España, ¿Dónde está Marta?, con la participación de la familia de Marta del Castillo, aportó novedades a la investigación.
XL. Da la impresión de que siente que con su trabajo mejora el mundo...
B.B. Así es, porque conectamos a las personas. Nuestros contenidos fomentan la afinidad cultural entre personas de distintos países; y eso, además, estimula el turismo. Mucha gente se interesa por España, Corea, India, Francia o Brasil, países de los que no sabían nada. Es algo increíble.
XL. Todo ello cuando muchos países tienden a cerrarse con el auge de la ultraderecha…
B.B. Sí, eso está ocurriendo, pero seguimos ayudando a los suscriptores a tener una visión más amplia del mundo. Este trabajo te permite ver lo parecidos que somos todos, porque las emociones son universales.
XL. En su catálogo hay series y películas que se parecen unas a otras. ¿No corren el riesgo de cansar al telespectador?
B.B. Evitamos eso con nuestra apuesta por producciones locales de diferentes países. Y dentro de cada país también hay una enorme variedad. Queremos que, cuando la gente piense en películas y series de Netflix, vea un gran arco de opciones; no una fórmula.
XL. ¿Cuántas temporadas son demasiadas para una serie?
B.B. No trabajamos bajo la premisa: 'cuantas más, mejor'. Todo depende de la historia. Tenemos series de seis u ocho episodios que se acaban ahí.
«Este trabajo te permite ver lo parecidos que somos todos, porque las emociones son universales»
XL. Pero muchas se estiran…
B.B. Eso es más propio de la televisión tradicional y, aunque hay series así en nuestro catálogo, la duración es algo que plantea el creador. Gambito de dama fue un éxito, pero nadie se planteó una segunda temporada. Peter Morgan sabía desde el principio que The Crown tendría seis. Stranger things acaba en la siguiente por decisión de los creadores. El final de una serie siempre debe estar a la altura de las circunstancias.
XL. Se acusa a las plataformas de tomar decisiones de programación basadas en el marketing y el análisis de datos mediante el uso de bots e inteligencia artificial. ¿Bulo o realidad?
B.B. Bulo, porque hacer cine y televisión es una cuestión muy subjetiva de juicio e intuición. Quienes dan luz verde a una producción o a la compra de una serie son ejecutivos con una visión. Luego, la audiencia decide.
XL. El éxito de las plataformas pone en peligro las salas de cine. ¿Serán señalados en unos años por haber acabado con la exhibición tradicional?
B.B. Nosotros hacemos televisión de una forma nueva y buscamos atraer y mantener al mayor número posible de suscriptores. Millones de personas siguen yendo al cine, yo incluida, me encanta, es una experiencia muy especial, pero como empresa no tenemos nada que ver con eso.
XL. ¿Quiere decir que no es su problema lo que les ocurra?
B.B. No, solo digo que el modelo de negocio es diferente. Netflix es una empresa basada en suscriptores
XL. Durante años ocultaron sus datos de audiencia; ahora anuncian que dejarán de publicar el número de suscriptores. ¿A qué viene tanta opacidad?
B.B.Ya compartimos datos. El informe de engagement, combinado con las listas semanales de los Top 10 y las listas de los más populares, brindan transparencia y perspectiva sobre lo que ven nuestras audiencias en todo el mundo.
XL. En 2023, The New Yorker publicó un artículo titulado: «¿Cuánto más Netflix puede absorber del mundo?». Tras alcanzar los 278 millones de suscriptores, ¿qué responde?
B.B. Todo lo que podamos. No dejamos de pensar en ello. Por eso hemos ampliado nuestro campo de acción a retransmisiones y documentales deportivos.
XL. ¿Cuándo supo que Netflix existía?
B.B. Muy pronto. Cuando creó su primera serie propia, House of cards, estrenada en 2013. Yo me suscribí, pero el streaming aún nos sonaba a todos lejano cuando, dos años después, como directora de Universal Television, hicimos con ellos dos series: Unbreakable Kimmy Schmidt y Master of none.
XL. ¿Fue el factor que determinó su salto a esta empresa?
B.B. Sí, porque fue una gran experiencia creativa; me fascinó su idea de proyecto de verdad global. Yo nací en Londres, soy hija de indios y me crie en Zambia y Estados Unidos, pero nunca me vi representada en la tele o el cine, y saber que podríamos conectar a millones de personas a una escala tan bestial me sonó de maravilla. La empresa, además, iniciaba su expansión, que es el mejor momento para sumarse a un proyecto.
XL. ¿Cómo se veía la irrupción del nuevo actor en el mercado?
B.B. Con escepticismo, claro, porque la gente no tenía claro qué era aquello y, sobre todo, qué iba a ser. Netflix introdujo muchas innovaciones, y mucha gente en Hollywood desconfiaba. Con el tiempo, todos han creado sus propios servicios de streaming, pero empezamos nosotros.
XL. ¿Qué tal se llevan con la industria de Hollywood?
B.B. De maravilla, porque colaboramos constantemente. Hollywood es el gran exportador global de cine y televisión, pero ahora, gracias a nosotros, personas e historias de distintas culturas e idiomas gozan de acceso a un mercado mundial. Estamos haciendo algo inédito en la historia del entretenimiento.
XL. ¿Qué papel desempeña España en la estrategia de su compañía?
B.B. Invertimos mucho en España; creamos empleo, cultura, industria; promovemos el talento local... Rodamos por varias regiones de este país, pero este centro tiene una importancia capital, ya que nos ha permitido crear éxitos globales como Valeria, Élite, La casa de papel… Y luego pasan cosas hermosas como resucitar Bella ciao y ver como, en un país tan ajeno para ustedes como la India, mucha gente la canta en las bodas. O que la carnicería que sale en Soy Georgina se haya hecho superpopular.
XL. ¿Poseen alguna instalación equiparable en otros países?
B.B. No. La concentración de producciones en España no es equiparable a la de ningún país.