Desayuno con...
María Hervás: «Como actriz estás muy expuesta: cualquiera opina sobre tu aspecto físico»
Madrid, 1987. Soy actriz con fuertes intenciones de llegar a ser directora. Acabamos de estrenar la tercera temporada de la serie 'El Inmortal' (Movistar Plus), donde soy la mujer de un capo de la droga.
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Virginia Drake | Fotografía y vídeo: Javier Ocaña
XLSemanal. Una historia de narcos en la que nadie se puede fiar de nadie y la vida no vale demasiado. Lo malo es que seguro ... que la realidad se le parece...
María Hervás. ¡Uy! Estoy segura de que es tal cual. En el narco puro y duro, las mujeres viven las terribles consecuencias de estar con quienes las mantienen todo el rato en peligro.
XL. ¿Se enamora de un narco y se le olvidan sus delitos de sangre?
M.H. Te enamoras con cierta facilidad porque son personas complejas que te llevan a ese mundo de lujo, acción, poder, ambición… El problema viene después: estás en constante peligro, no solo tú, también los hijos que hayas tenido, que te impedirán desvincularte.
XL. Usted es una persona altamente sensible (PAS) que, dice, llega a casa tras ciertos rodajes como si volviera de una guerra. Y esta serie es muy violenta.
M.H. Pues, mira, no me ha dejado agotada; al contrario. En esta tercera temporada, Isabel, mi personaje, ya no espera a ver qué hace su marido. Esta vez la trama me ha empoderado.
«Mi madre es una mujer fuerte y vanguardista, profundamente inteligente, sabia y bellísima. Tremenda»
XL. Las mujeres de su familia lo están. Su madre era camionera...
M.H. La llamaban 'la Barbie camionera', sí. No tengo romantizada su profesión: lo pasó muy mal, en su época apenas había igualdad. Pero es una mujer fuerte y vanguardista, profundamente inteligente, sabia y bellísima. Tremenda.
XL. ¿Y usted?, inspira fragilidad, pero parece que lo tiene muy claro en la vida.
M.H. Trato de ser fuerte porque las actrices somos muy vulnerables y estamos muy expuestas. Cualquiera se toma el derecho de opinar sobre nuestro aspecto físico, cómo vestimos, hablamos, interpretamos… Somos terreno tremendamente opinable.
XL. ¿Ser alta, delgada y guapa ayuda bastante al empoderamiento?
M.H. Sería tonto negarlo. Imagino que tengo ciertos privilegios por ser una mujer guapa, pero gran parte de mi aspecto físico se debe a mi curro diario de hacer deporte, cuidarme la piel...
XL. Y comer alpiste [risas].
M.H. Al contrario. Lo saludable es comer de todo y escuchar lo que te pide el cuerpo. Pero soy muy deportista, entreno seis días a la semana.
XL. Entre sus muchos premios hay uno muy especial, el Princesa de Girona. Lo de «rubia y tonta» no va con usted…
M.H. [Ríe]. No. Mi madre, además, ha hecho mucho hincapié en que sea lo más libre e independiente posible.
XL. ¿Se plantea tener hijos?
M.H. Me gustaría muchísimo y espero al compañero con el que poder hacerlo.
'Loca' de la fruta
«Un bol de fruta cortada y un café con leche de vaca o de soja según el día. En ocasiones le meto un poco de proteína, pero poca. Soy una 'loca' de la fruta».