Tras el fantasma del Everest: la historia de una obsesión
La expedición de Mallory e Irvine

Tras el fantasma del Everest: la historia de una obsesión

Es el santo grial del alpinismo: la cámara de fotos Kodak que Andrew Irvine llevaba en su ascenso al Everest en 1924 y que probaría que, antes de morir, él y George Mallory fueron los primeros en coronar la cima del Everest. Su cuerpo jamás ha aparecido. Numerosos alpinistas han tratado de localizarlo. Esta es la historia de una obsesión.

Por Elizabeth Grice

Lunes, 14 de marzo 2022, 11:53

Estoy tan cerca, tan cerca…», se dijo el escalador Mark Synnott. «He llegado demasiado lejos como para volverme atrás. Voy a resolver este puñetero misterio de una vez». Synnott estaba en ‘el tramo de la muerte’ del Everest. Allí donde el aire está tan enrarecido que no permite sobrevivir mucho tiempo, y se disponía a soltarse de la cuerda fija, a abandonar toda seguridad. Sus anonadados compañeros lo contemplaron descender a solas, por un terreno inexplorado formado por heladas paredes de roca y cornisas angostas. Synnott, un profesional de la escalada con décadas de experiencia, se había embarcado en una cruzada: encontrar el cadáver del alpinista británico Andrew Irvine, que, con George Mallory, intentó coronar el Everest en 1924. Aquella expedición resultó nefasta: Irvine desapareció mientras bajaba precisamente por la ladera que Synnott estaba abordando. Synnott sabía que estaba jugándose la vida, pero confiaba en su capacidad técnica. Si dominaba los nervios, quizá lograría solventar el mayor misterio del Everest.

Jugarse la vida por un desafío. El alpinista Mark Synnott ascendiendo el Everest por una ruta peligrosísima en busca del cadáver de Andrew Irvine, desaparecido allí junto con George Mallory en 1924. Los restos de Mallory se hallaron en 1999.

Dos años antes, el Everest no estaba entre los proyectos de Synnott. Pero todo cambió en 2017, cuando acudió a una charla de su amigo ... Thom Pollard, un especialista en el Everest. Pollard fue camarógrafo en la expedición oficial de 1999, que tenía como objetivo encontrar la cámara Kodak que Mallory, de 37 años, e Irvine, de 22, llevaban al desaparecer.

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