Fundación «la Caixa» con las personas mayores
Una llamada para volver al mundo
Antonia y Paco llegaron al programa Siempre Acompañados, de la Fundación «la Caixa», en Jerez, en momentos distintos: ella, tras la muerte de su marido; él, después de años cuidando a su madre enferma. Con apoyo profesional, ambos han aprendido a gestionar la soledad no deseada y a recuperar una vida con sentido.
Texto y fotos: Daniel Méndez
«Fíjate qué casualidad», dice Paco, de 60 años. Desde hace meses, Antonia lo llama casi cada mañana para preguntarle cómo se encuentra. «Cuando te ... sientes solo, una llamada te levanta el ánimo», explica él. Hasta hoy nunca se habían visto. «Le pregunté cómo se llamaba y me dijo: 'Antonia'. Y dije: '¡Usted es la que me llama cada mañana!'». Ella sonríe, sentada junto al teléfono desde el que acompaña a otras personas mayores. «Me gusta mucho escuchar», explica ella.
Están en Jerez en un espacio del programa Siempre Acompañados, de la Fundación «la Caixa». Paco Reyes llegó tras estar años cuidando a su madre, con demencia. Había dejado de trabajar, apenas salía y se sentía «solo en todos los aspectos». Antonia Rodríguez, de 73, cuenta que entró con un proceso de duelo. «Había muerto mi marido y no podía seguir así».
Tres millones de personas mayores en España sufren soledad no deseada. El programa Siempre Acompañados trabaja desde hace más de una década en combatirla. «No hay dos soledades iguales», explica Chari Merchán, técnica del programa en Jerez. La primera tarea, cuenta, es escuchar. «Se busca empoderar a las personas para que sepan gestionar esa soledad». Su compañera Mónica Luque, también técnica del programa en Jerez, subraya que ese proceso no se impone desde fuera. Se trabaja con pasos pequeños y seguimiento, pero «la toma de decisiones es siempre de los participantes».
Tres millones de personas mayores sufren soledad no deseada en España
«El primer día yo no podía hablar –recuerda Antonia–. Solo lloraba y lloraba». Con el acompañamiento del programa empezó a salir, a hacer cosas para superar el duelo. Después llegó el voluntariado. «Llamo a quienes están solos, a los mayores de Siempre Acompañados. Y a la vez que ellos me dan alegría, yo se la doy a ellos». «Antonia no se daba permiso para seguir viviendo –resume Chari–. El voluntariado fue un revulsivo para ella».
Para Paco lo fue recuperar su trabajo, recuerda Mónica, pero antes hubo que trabajar su confianza. «Solo entregar un currículum me daba vergüenza», cuenta.
Para Antonia, la soledad no deseada pesa ante todo de noche. «Cuando cierras la puerta, pesa mucho». Para Paco es «una pena en el corazón que no hay forma de quitarla». Los dos saben que cuesta pedir ayuda. «Mucho, pero hay que hacerlo. Y uno no se arrepiente».
Cómo trabaja Siempre Acompañados
El programa Siempre Acompañados, de la Fundación «la Caixa», aborda la soledad no deseada en personas mayores. Lo hace con atención individual, pero también mirando alrededor: los vínculos que se han roto, los que aún existen y los que pueden recuperarse en el barrio, en las entidades sociales o en la vida cotidiana. En Jerez, ese trabajo pasa por escuchar primero y por fijar después objetivos posibles, ajustados a cada historia. A veces se trata de volver a salir de casa. Otras, de pedir ayuda, recuperar una relación, participar en una actividad o acompañar a otra persona. El programa está presente en doce territorios; entre ellos, Jerez. En estos diez años ha atendido a 3664 personas mayores, con la participación de entidades locales y de más de 200 profesionales.