Animales de compañía

Periodismo farlopero

Viernes, 10 de noviembre 2023, 10:12

Coincidiendo con el ataque rabioso lanzado por Hamás desde Gaza contra los colonos judíos y la respuesta inmoderada de Israel, escribí un artículo bastante moderado en el que recordaba las condiciones de vida infrahumana en que sobreviven desde hace décadas los palestinos. Nada de lo que en aquel artículo comentaba excedía en truculencia los cuadros dantescos que he escuchado a cristianos palestinos de mi confianza (sino que, por el comentario, trataba de mitigarlos); pero, para mi sorpresa, aquel artículo –que era sobre todo descriptivo, sin apenas interferencia de una opinión personal– provocó las reacciones más agitadas y turbulentas, desde el aplauso retórico de una sedicente izquierda que durante aquellas primeras jornadas callaba acoquinada hasta el berrinche histérico del periodismo farlopero que tristemente pastorea a la derecha española.

Así, secuestrada por este periodismo farlopero, la derecha se suicida, una y otra vez

En esta labor de pastoreo, este periodismo farlopero nutre a la derecha española de argumentos siempre equivocados, de visiones del mundo siempre obsoletas y energúmenas, ... de ideas casposas y lóbregas, cuando no de ocurrencias que no se le ocurrirían ni al que asó la manteca (a la vez, por supuesto, que la ordeña concienzudamente, o más bien ordeña la porción del erario público que la derecha administra penosamente). A este periodismo farlopero se debe, por ejemplo, que una izquierda radicalmente liberal y al servicio de las ingenierías sociales del turbocapitalismo sea percibida por los votantes más mostrencos de la derecha como una (risum teneatis) patulea 'chavista' y 'socialcomunista'; y también otras distorsiones cognitivas que los hacen vivir en un mundo que ya no existe. El problema de asumir estas distorsiones cognitivas y delirios lisérgicos es que la gente medianamente lúcida se aparta de ti; y eso es lo que le ocurre a la derecha española cuando, por ejemplo, pensando que así 'marca territorio' frente a la izquierda, hace cosas tan chuscas como pasear en romería a aquel pobre Guaidó, como si fuese un santito de peana; y también cosas tan aciagas como otorgar medallas de oro, platino o diamantes a Estados que, para responder a una matanza terrorista, entierran entre escombros a miles de niños. Desde luego, no discuto que haya gente muy cafetera (o sea, muy alienada por este periodismo farlopero) que guste de distorsiones cognitivas tan desquiciadas; pero la gente que todavía no ha dimitido de la razón ni ha endurecido su corazón hasta volverlo de pedernal, experimenta un rechazo visceral hacia quienes blasonan de tales mentecateces o barbaridades. Así, secuestrada por este periodismo farlopero, la derecha se suicida, una y otra vez.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Escritor y premio Planeta en 1997

Publicidad

Noticia Patrocinada

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy Periodismo farlopero