Animales de compañía

Alma y género

Viernes, 6 de septiembre 2024, 09:53

Abundando en la tesis que exponíamos en un artículo anterior, leo en estos días un libro donde vuelve a probarse que con frecuencia el ateo tiene intuiciones teológicas formidables. Se trata de Una crítica marxista al derecho de autodeterminación, de Santiago Armesilla (Almuzara), una perspicaz diatriba contra el «concepto idealista» de autodeterminación, de raigambre protestante y liberal, que la izquierda ha hecho suyo, siguiendo a Lenin. Aunque Armesilla se centra sobre todo en refutar los fundamentos filosóficos de una idea política que, a la postre, signaría el ocaso del comunismo, dedica también unas páginas a rebatir la «fantasiosa creencia» de la llamada «autodeterminación de género», una de las banderas más ondeadas por lo que Armesilla llama –siguiendo a Gustavo Bueno– «izquierda indefinida» (y nosotros más expeditivamente, izquierda caniche).

«Esta identificación del 'género' como una versión secularizada del alma se nos antoja una gran intuición teológica»

Armesilla considera lúcidamente que la ideología queer no es otra cosa sino una exacerbación del individualismo hegemónico propio de las democracias liberales, que desemboca ... en el sentimentalismo más radical. La «autodeterminación de género» no sería otra cosa, a la postre, sino la afirmación de un individuo soberano que se yergue contra la propia biología, en su búsqueda narcisista de felicidad personal. Del mismo modo que la «autodeterminación de los pueblos» destruye el cuerpo social, la «autodeterminación de género» destruye el cuerpo humano, hormonándolo y mutilándolo de forma irreversible, o bien lo niega irracionalmente, como pretende la llamada 'ley trans', que considera mujeres a los hombres que así se declaran ante el registro civil. Esta pretensión desquiciada se fundamenta en un «sentimiento egocéntrico», que nos dicta que habitamos un cuerpo que no nos corresponde. Para Armesilla, la distinción sexo/género no es otra cosa sino «la reformulación de la distinción cuerpo/alma, pero secularizada», que afirma «un fantasma, el género, como algo más ‘auténtico’ que el sexo biológico, que debe ser desechado, instrumentalizado o puesto en un segundo plano».

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Escritor y premio Planeta en 1997

Publicidad

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy Alma y género