Saltar al contenido
Volver

Mi hermosa lavandería

Dolores

Isabel Coixet

No le gusta su nombre y se ríe de su nombre. «Si a mí nunca me duele nada».

Pero no quiere que la llamen Loli ni Lola ni Lolita porque no ve la relación que tienen los dos nombres, y si sus padres ... la hubieran llamado Lola, pues Lola sería. Pero es Dolores. Hacía meses que no la veía, desde antes del verano. Nos sentamos en una terraza del pueblo a tomar un vino, ella se toma un vermut. «Te lo digo antes de que te lo digan, que ya sé que te lo van a decir, que tengo cáncer». Y se ríe. Y le da un sorbo al vermut. «Y eso, cómo, qué, cuándo, dónde». «De pecho, parece que gordo». Y se vuelve a reír y creo que se ríe más al ver mi cara reaccionando a su risa.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

Dolores

[]

Dolores