Saltar al contenido
Volver

Mi hermosa lavandería

'Barcelona fantasma'

Isabel Coixet

Isabel Coixet

La primera vez que vi al autor de este libro, en el bar Zig Zag, no puedo decir que sintiera una corriente de simpatía inmediata hacia él. Fue mutuo: nos caímos como el culo. En aquel momento, yo era, aún más que ahora, una persona que difícilmente soportaba las situaciones sociales. Para mí, ir a un bar y hablar con personas era un esfuerzo titánico que escondía bajo una capa de altivez y adustez a partes iguales: en resumidas cuentas, me sentía tan fuera de lugar que lo único que sabía hacer era mostrarme borde con ganas.

Esa noche de mediados de los ochenta, me presentaron a Ramón de España y, tras un intercambio de bufidos, se nos quitaron las ganas de ... hablar y no lo hicimos de nuevo hasta años después, cuando se ennovió con una amiga mía y descubrí que el tipo al que yo creía un sobrado y un repelente era alguien muy decente, muy listo, muy divertido, muy generoso, muy melancólico y muy valiente, alguien con el que se puede contar para lo bueno, para lo malo y para comentar burradas como el último ranking de traseros en el Daily Mail.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

'Barcelona fantasma'

[]

'Barcelona fantasma'