Pequeñas infamias

Te escucho, pero no te oigo

Viernes, 5 de julio 2024, 09:19

Se han fijado? Ya nadie utiliza el verbo 'oír'; ahora todo el mundo escucha. ¿Estás ahí?, ¿me escuchas? ¿Se escucha bien? No, no te escucho... Al principio, me pareció uno más de esos errores de lenguaje que, de pronto y sin que uno se dé cuenta, se instalan en nuestras vidas como el queísmo o el dequeísmo o decir «delante mía/mío» en vez de «delante de mí».

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Ahora, en cambio, pienso que es una metáfora inversa de los tiempos que vivimos. Como recordarán de nuestra época colegial, 'oír' significa percibir con el ... oído sonidos, mientras que 'escuchar' es prestar atención a lo que se oye. Por tanto, la diferencia entre ambas acciones tiene que ver con la predisposición y con la voluntad. Espléndido, dirán ustedes, según este razonamiento ahora todo el mundo se dedica a escuchar, verbo amable, atento y compasivo donde los haya. Y sí, todo el mundo escucha, pero como nadie oye ya me contarán de qué sirve. Vivimos bombardeados por sonidos.

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Sobre la firma

Carmen de Posadas es una escritora uruguaya nacionalizada española. Ganadora del Premio Planeta en 1998 con «Pequeñas infamias»

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