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Pequeñas infamias

Fueron felices y comieron perdices

Carmen Posadas

Carmen Posadas

En 1987, Stephen King publicó Misery, una aterradora novela con el siguiente argumento. Paul Sheldon, famoso escritor de historias románticas, cansado ya de Misery, la edulcorada heroína de sus relatos, hace que esta muera en las páginas finales de la novela que está a punto de salir al mercado. Poco antes de la fecha de publicación, sufre un aparatoso accidente de coche del que despierta con las piernas rotas y en casa de Annie Wilkes, una enfermera que resulta ser su admiradora y fan número uno.

Annie le prodiga todos los cuidados imaginables y se comporta como un ángel, pero solo hasta que lee la nueva entrega de su libro porque ... entonces, al descubrir que ha matado a Misery, se pone como una hiena. Lo golpea, lo deja tres días sin comer y sin calmantes y lo obliga a escribir una secuela en la que resucita a Misery. La coacción para que lo haga es tan brutal que llega amputarle un pie con un hacha.

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