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Patente de corso

Una historia de Europa (XXXIX)

Arturo Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte

[En el capítulo anterior...] Y no es casual que en esta época empezaran a abundar los llamados espejos de príncipes: una literatura ... con antecedentes griegos y latinos (Isócrates y Marco Aurelio), ahora escrita por autores eclesiásticos, destinada a establecer las virtudes de los buenos gobernantes. A partir de ahí es la Iglesia quien arbitra, aprueba o rechaza, dando a los monarcas que son amiguetes suyos un respaldo espiritual que garantice la lealtad de los súbditos, e incluso atribuyéndoles poderes taumatúrgicos (según el historiador Marc Bloch, los reyes de Francia e Inglaterra pasaban incluso por curar ciertas enfermedades con el contacto de sus manos). Ese apoyo contribuyó a eliminar los residuos feudales y crear monarquías fuertes; pero es verdad que la Iglesia supo cobrárselo bien, mostrándose implacable cuando no le abonaban la factura. En los siguientes capítulos veremos cómo eran esos pulsos y quién los ganaba.

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Una historia de Europa (XXXIX)

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