Un grupo de aficionados del Pontevedra centró ayer su ira en los jugadores Aitor Fernández e Iban Espadas. Contra el primero sucedió cuando ya había finalizado el choque en Pasarón, aunque contra el segundo todo empezó cuando el delantero granate saltó a calentar en la primer aparte. Los seguidores le llamaron mercenario tan pronto piso el césped, y el atacante los encaró. Lejos de apagar la hoguera, Iban Espadas y los seguidores granates se citaron al final del encuentro. Y ahí empezó una bronca que a punto estuvo de finalizar en tragedia, puesto que el delantero, acompañado de su novia, trató de huir en su vehículo de los exaltados y chocó contra un coche, llevándose también una señal de tráfico por delante. Al parecer, Espadas pretendía abandonar Pasarón con Aitor Fernández en el automóvil de este último. Cuando el grupo de aficionados la emprendió con Aitor. Este asegura que bajo la ventanilla de su vehículo y le dijo a uno de los hinchas que se acercase para charlar. Al suceder esto, «otro exaltado apareció por detrás y golpeó la defensa del coche de una patada y luego uno de los cristales», relata. «Quizás fue un error de mi parte intentar hablar». La situación fue a peor. «Cuando le dio a mi coche me encendí yo, ya que no tienen por qué darle», añadió. «Vino el graciosillo que no sabe beber y se montó el follón». Según el futbolista, Espadas bajo del automóvil y subió al suyo, puesto que se metieron con su novia «que estaba asustadísima». Los exaltados le lanzaron de todo, y al tratar de huir, golpeó otro automóvil y una señal de tráfico. También pasaron miedo la mujer de Sergio Castaño y un hijo.
La ley de protección de datos obliga a consectetuer adipiscing elit. Donec pulvinar pretium lectus. Cras iaculis, dolor sit amet dignissim scelerisque, metus lorem pellentesque ante, ut euismod pede pede at metus. Pellentesque neque. In posuere. Aliquam sit amet tellus in justo sagittis vulputate. Ut dictum vulputate pede. Praesent et pede sed sapien scelerisque commodo. Nunc tortor arcu, lobortis et, rutrum in, lobortis et, lectus. Fusce posuere lacus a est. Donec tristique tortor eu pede.