Año uno se autodefine, tal y como su publicidad indica, como una «comedia de dimensiones bíblicas». En realidad es uno más de los exponentes de comedia absurda que en este caso toma a dos hombres prehistóricos y los planta, así sin más justificación (que la de haber comido una manzana del Árbol Prohibido, cual Eva y Adán versión crogmanón), en medio de pasajes emblemáticos del Antiguo Testamento. Por ello acaban formando parte de momentos como el enfrentamiento de Caín y Abel o el sacrificio de Isaac, pasando de hebreos a romanos y acabando, como no podía ser de otro modo ante el tono de la película, en la ciudad prohibida de Sodoma.
Su director, Harold Ramis, tiene en su haber películas más conseguidas que la presente, clásicos contemporáneos tipo Los cazafantasmas (en esta como actor) o Desmadre a la americana, u otros más recientes como la notable Atrapado en el tiempo o, la no tan notable pero aún así entretenida, Una terapia peligrosa. Aquí tiene su gran apoyo en los dos protagonistas (siempre secundados por diversos secundarios también con talento para la comedia), una pareja prehistórica y surrealista en la clásica línea de El Gordo y el Flaco: Jack Black y Michael Cera. El primero parece estar considerado como la gran esperanza de la comedia americana actual (y hay que reconocerle talento para el género), y el segundo despuntó en su momento como el novio de Juno, para seguir explotando en diversas comedias una cara de alelado inocentón que funciona y consigue ganarse la público, especialmente en películas de Judd Apatow, que no en vano es productor de un film que lleva su sello de modo indiscutible.
Hay que reconocer que la película tiene algunos momentos inspirados, pero en general adolece de chiste fácil, que en muchas ocasiones dan la sensación de haber sido improvisados sobre la marcha, un humor escatológico y con múltiples referencias sexuales (fórmula que sigue funcionando una y otra vez) en una pretendida parodia bíblica donde Ramis, por mucho que lo intente, no es los Monty Python. Año uno no conseguirá hacerle sombra a La vida de Brian, que sigue en el Olimpo de las parodias de las Sagradas Escrituras, como tampoco a Mel Brooks ni a su La loca historia del mundo.
AÑO UNO. USA, 2009. Director: Harold Ramis. Intérpretes: Jack Black, Michael Cera, Oliver Platt, Hank Azaria, Olivia Wilde. Comedia. 97 min.