La Voz de Galicia

Como toda la vida de dios

Yes

Fernanda Tabarés Directora de Voz Audiovisual

11 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Es maravillosa la intensidad con la que libramos las guerras culturales con la ventaja de que, en principio, no se zanjan a tiros, aunque sobre esto podrían aceptarse bastantes excepciones. La última ha tenido a media Galicia hablando de topónimos como si no hubiese un mañana, una disciplina esta en la que se mezclan territorio y lengua, dos de los asuntos con más capacidad de filiación y erudición sobrevenida y súbita. Por resumir, la Comisión de Toponimia de la Xunta de Galicia decidió modificar 2.531 nombres de lugar tras aplicar criterios lingüísticos, históricos y de uso. Y, como estaba previsto, se armó. Se armó como se lleva armando cada vez que se avanza en asuntos lingüísticos o se normalizan usos incorrectos. El ejemplo más simbólico es aquel «estás bébeda, Sue Ellen» de la versión de la TVG de la serie Dallas que provocó chanzas lamentables de espectadores horripilados que veían natural que el legendario JR hablase castellano de Valladolid, pero se hacían cruces cuando escuchaban la estupenda voz de Santiago Fernández acercándonos al máximo los diálogos entre Larry Hagman y Linda Gray. Hoy sabemos que todo aquello contribuyó como pocas cosas a homologar el uso del galego tras décadas de pertinaz diglosia, ese fantasma que vuelve a estar de visita.

El argumento más usado entre los ofendidos es ese inapelable «ya vienen estos a cambiar lo que toda la vida de dios se dijo de esta otra forma», razonamiento que lo mismo vale para despreciar que A Cañiza sea desde ya A Caniza que para criticar, como sucedió en su día, que las oficinas dejasen de ser delegaciones de Chernóbil con un porcentaje «equis» de trabajadores fumando como carreteros y otro porcentaje «y» de trabajadores aguantando la nube tóxica con resignación y riesgo cierto. La mayor parte de estos ofendidos no acreditan más conocimientos sobre lingüística que el importante que les da ser hablantes de un idioma. Supongo que los expertos que forman parte de estas comisiones y que soportan sus juicios en estrategias científicas y en rastreos etimológicos digerirán con resignación filológica tanto desprecio. Como toda la vida de dios.


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