La Voz de Galicia

Un Lóstrego inalcanzable

Vigo

m. v. f. vigo / la voz

El club gondomareño, creado en plena pandemia, se clasifica para la fase de ascenso a Primera Autonómica

26 May 2021. Actualizado a las 05:00 h.

Gabi Couñago se preguntaba hace poco más de un año si «era una locura» lo que entonces se traían entre manos él, entrenador durante años del Valladares de fútbol femenino, y un buen puñado de jugadoras que quisieron acompañarle cuando abandonó el club vigués. El tiempo ha demostrado que no, que el club que crearon bajo el nombre de Lóstrego, y con el que empezaron desde cero, era un proyecto con futuro que está cumpliendo, si no mejorando, el guion previsto.

Porque en su primera temporada, y pudiendo presumir ya de contar con equipos de base infantiles y alevines, el conjunto sénior está clasificado para la fase de ascenso a Primera Autonómica. Lo ha logrado de manera impoluta: seis triunfos por goleada en otros tantos partidos y solo un gol encajado. «Y fue de penalti un poco injusto», comenta el preparador. Sin embargo, asegura que los marcadores finales no siempre reflejan el esfuerzo que hay detrás de esos triunfos.

Couñago no oculta que con once jugadoras que venían de categoría nacional, lo esperable era «no tener problemas» para sacar los partidos adelante. Pero no dar nada por hecho ha sido una clave imprescindible. «Es un formato corto en el que un partido malo te puede dejar fuera de todo», recuerda. Aparte de los condicionantes del tiempo que estuvieron paradas sin poder entrenar por la pandemia y, luego, sin saber cuándo comenzaría la competición. «Cuando habíamos empezado a entrenar, nos obligaron a parar. Es un año complicado», constata.

Tiene claro que otro de los factores determinantes para que las cosas les estén saliendo bien es haber seguido preparándose de la igual modo que si continuaran en categoría nacional. «Trabajamos de la misma manera, desde el respeto, con mucha humildad, entrenando los mismos días y con el mismo compromiso», subraya. Es una apuesta, además, en clave de futuro. «Si tenemos la pretensión de crecer y llegar más arriba, hay que trabajar igual para mantener el nivel. Si no, lo más seguro es que cuando llegues te cueste más, que no estés preparado», analiza.

A la pregunta de si le preocupa no poder mantener esa competitividad en los partidos al estar en Segunda autonómica, comenta que «sí y no». «Es cierto que a nivel competitivo no son partidos del nivel adecuado, pero tampoco son tan sencillos como parece mirando solo el resultado», agrega. En ese sentido, valora el crecimiento del fútbol femenino tanto a nivel nacional como autonómico y local. «Cada vez hay más niñas jóvenes con buen nivel. Si vas con la idea de que es fácil, es cuando se te puede complicar», algo que le inculcó a sus futbolistas desde el primer momento.

Lo que más satisfacción le produce al técnico, además, no son las propias victorias, sino cómo las han logrado. Y no se refiere a las goleadas. «Me siento orgulloso del comportamiento. No llevamos ninguna tarjeta amarilla y eso es indicativo de la manera en que ganamos, con respeto al rival», sostiene. Eso es exactamente lo que quieren que las canteranas vean cuando se miren en el espejo de las mayores.

Ahora, tras disputar los partidos de la fase regular que tienen por delante, deberán pasar dos eliminatorias para lograr el ascenso. No se lo quieren plantear como una obligación, pero sí un objetivo. Lo mismo que el regreso a categoría nacional en dos años. «Si todo va bien, sería nuestra ilusión. Pero sabemos que el curso que viene la primera gallega, que siempre es complicada, va a tener descensos de nacional y los equipos tienen cada vez más nivel», advierte. Por eso añade que «si puede ser a la primera, perfecto, y si tienen que ser dos, pues dos».

Lo primordial para ellos es ir creciendo y trabajando la base, a la que otorgan una importancia capital y que ya cuenta con medio centenar de jóvenes futbolistas. «Si trabajamos bien con las niñas, estas generaciones nos van a ayudar en el futuro a tener más nivel», plantea Couñago, que más allá de entrenar al sénior, es la cara visible del club y forma parte de la directiva, llevando la parcela económica.

Para él, el secreto de haber podido captar jugadoras es que la gente conoce al grupo de personas que hay detrás del Lóstrego y saben cómo trabajan. Sin olvidar la implicación de las futbolistas, dos de las cuales son directivas, aparte de que varias más ejercen de entrenadoras en la cantera. «Renunciaron a ofertas de nacional y están identificadas con lo que hacemos. Sienten el club como propio y ese compromiso es importantísimo», concluye.


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