La falta de demanda hace caer el precio de los comercios a la mitad
Vigo
La Asociación de Vigo cifra en 2.450 los establecimientos y locales que se encuentran vacíos en la ciudad
01 Jul 2012. Actualizado a las 07:10 h.
Las rebajas de verano se inician oficialmente hoy con un panorama incierto. Lo demuestran los 2.450 locales vacíos existentes en la ciudad, según el censo de la Asociación de Comerciantes de Vigo. La falta de demanda ha provocado la caída en picado de los precios de los alquileres hasta el punto de reducirse a la mitad en el centro y algunos barrios.
La agencia Piso 10, una de las que más trabaja con este tipo de espacios, constata el descenso de los precios debido a la escasa demanda. Hasta dos años suelen permanecer algunos vacíos a la espera de un milagro. Se da el caso de un local de la calle Elduayen por el que los propietarios pedían inicialmente 1.800 euros y que ahora estarían dispuestos a arrendar por mil o menos. Tales circunstancias han provocado un cambio en las relaciones contractuales. Lo más habitual hasta hace bien poco era que llegado el momento de renovar un alquiler, el propietario se adelantara para informar sobre una subida del precio. Ahora, se adelanta también, pero para avisar de una rebaja con el fin evitar colocar el cartel de «Se alquila».
La zona centro de la ciudad es la más castigada, al coincidir las obras y la crisis. Los negocios que más aguantaron consolidaron precios muy elevados, que se intentaron mantener, según explica Vicente Guliás, de la agencia Piso 10. Sin embargo, el mercado no ha logrado asumir esos precios, por lo que no ha quedado más remedio que bajarlos o seguir esperando con pocas posibilidades de éxito.
Otras zonas de la ciudad como O Calvario han demostrado mayor estabilidad y lograron mantener los precios,
En A Florida se produjo un fenómeno curioso. Si bien en su momento cerraron muchos locales, posteriormente la zona logró remontar y se alquilaron de nuevo.
Los bajos comerciales y las oficinas son los más afectados. Estas últimas han experimentado una drástica caída con la desaparición de empresas de profesiones liberales, sobre todo, de arquitectos y abogados, y la paralización de nuevos despachos.
Otro fenómeno que percibe la misma agencia es un mayor movimiento de unos locales a otros a la búsqueda del mejor precio. Pese a ello, en este momento está todo muy parado hasta el punto de que los últimos cuatro meses son considerados los peores de los últimos cuatro años.
En el último lustro cerraron en Vigo en torno a 1.500 establecimientos comerciales, que pasaron de los 7.500 existentes a principios del 2000 a los 6.000 actuales. Hace unos años el comercio de Vigo y los municipios del entorno se concentraba básicamente en la ciudad, mientras que en la actualidad existe también buena oferta en las localidades de la zona.
Si bien la situación económica es el motivo más generalizado a la hora de echar el cerrojo, existen otras muchas razones, según el presidente de la Federación de Comercio de Pontevedra, Antonio Reguera.
A diferencia de hace tan solo dos décadas, cuando los propietarios de los negocios seguían al frente de ellos al cumplir 65 años porque obtenían ganancias, ahora están deseando llegar a la jubilación y dejarlo.
Otro aspecto que ha cambiado es el traspaso de padres a hijos. Mientras que antes el problema era decidir a quién de los vástagos se ponía al frente, ahora no hay descendencia y si la hay no tiene interés por continuar.
En palabras de Reguera «estamos en un momento de cambio de vida y se acabaron los tiempos en los que todos los bajos tenían que ser para negocios».
Una de las zonas que más aguanta el tirón es la calle del Príncipe, donde apenas han cerrado locales comerciales, tal como explica el presidente de la Federación de Comercio Vigo Histórico, Cándido Rial: «Príncipe se salva porque es la calle de Vigo con más tirón y, además, tiene franquicias fuertes». No duda de que también se resienta, pero mucho menos que el resto del comercio. Es el caso de otras calles de las inmediaciones como María Berdiales, que pese a no ser de las más afectadas y detectarse una paulatina recuperación, dista mucho de estar a la misma altura que la del Príncipe en lo que a ventas se refiere, según los comerciantes. Eso, pese a que ya se detecta un atisbo de recuperación.