El Celta busca un acelerón que lo devuelva al ascenso en Ponferrada
Vigo
Hugo Mallo y Roberto Lago, que regresan a los laterales, únicas novedades en una formación confirmada
26 Nov 2010. Actualizado a las 02:00 h.
Aunque le asista la razón el Celta sabe que no recuperará la categoría perdida en los despachos ni aunque pasen cien años desde el amaño de junio del 2007. El camino más corto, y el único, para volver a Primera es el ascenso deportivo, y tras reaccionar ante el Albacete, los vigueses quieren recuperar la senda del triunfo también a domicilio. Aunque sea en una especie de fortín como El Toralín, en donde la Ponferradina se ha hecho fuerte en su regreso al fútbol profesional. Por encima el frío se hará notar con virulencia esta noche, lo que puede ser un hándicap más.
Que la sombra de la sospecha sobre la irregularidad del descenso del Celta se haya agrandado esta semana se quedará al margen tan pronto anochezca. Los vigueses han recuperado el paso después de cinco jornadas y han pregonado en los últimos días que quieren llegar a Navidades en una posición envidiable. Por encima, Herrera ha señalado partidos como el de esta noche como el termómetro que mide las aspiraciones de los más fuertes.
Por eso no habrá ningún guiño al músculo ni a los centímetros como sucediera por ejemplo en Huesca. El catalán confirmó su once de gala con la vuelta de Hugo Mallo y Roberto Lago a los laterales. También la permanencia de virtuosos como Roberto Trashorras en el equipo inicial para aprovechar su momento de forma.
Repetir la apuesta significa también decantarse por la conducción del balón y por el juego elaborado ante un rival que se cierra con mucho orden y que roba a través de la presión y que en ataque, además de combinar, tiene recursos de renombre. Óscar de Paula acumula una dilatada experiencia en Primera División y sigue siendo una seria amenaza para cualquier rival.
Porque la Ponferradina representa un caso atípico en el club de la superviviencia. Entra en el intercambio de goles y en casa suele salir ganador. Es el más goleado, pero también marca con frecuencia. Redondo, el lateral izquierdo, será la única baja para la contienda.
Teniendo en cuenta sus números resulta fácil adivinar que el manido precepto de portería a cero -algo que el Celta no consigue plasmar desde la séptima jornada- se antoja decisivo para llevarse el triunfo siempre que los vigueses sigan acudiendo a su cita semanal con el gol. Hasta el momento han marcado en todas las jornadas de Liga.
El triunfo en El Toralín rompería una serie de tres salidas sin ganar (dos empates y una derrota en el descuento en Pucela), permitiría al equipo de Herrera dormir en puestos de ascenso directo y de paso metería presión a Rayo Vallecano y Betis que jugarán en la tarde del sábado. Algo positivo tenía que tener el intempestivo horario de los viernes. Siempre que se hagan los deberes en la gélida noche berciana.