La Voz de Galicia

Los disfraces también son para el verano en Redondela

Vigo

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

22 Aug 2010. Actualizado a las 03:04 h.

Trece años cumplió ayer el Carnaval de verano de Redondela que, desde 1997 acude puntual a la cita cada penúltimo sábado de agosto. De buena mañana empezaron los disfraces de los más pequeños a tomar las calles de la villa, aunque el verdadero meollo de la fiesta se vivió (como siempre) por la tarde. Y por la noche. Eduardo Reguera afirma que lo de dar cifras siempre es complicado, «lo único que puedo decir es que esto está de bote en bote».

Ante la imposibilidad que tiene una servidora de poder estar en dos sitios a la vez, el concejal de Cultura ejerce, vía telefónica, de corresponsal durante unos minutos: «La imaginación derrochada en los disfraces es inversamente proporcional a la cantidad de tela que han empleado en su confección. Cómo se nota que este es un Carnaval de verano», comenta.

Habitual participante activo en la fiesta, disfraz incluido, un compromiso familiar le impidió ayer sumarse al sarao como suele ser su costumbre. Todos recordamos a aquel vivo y divertido retrato de Bob Marley, cuyas características rastas y colorido vestuario no ocultaban los andares del concejal.

Es tal la sona que ha alcanzado la cita, que ya nadie recuerda (salvo los protagonistas), que todo empezó porque los propietarios de locales de copas del municipio querían darle vidilla al negocio. Y terminaron dándosela al municipio entero, hasta el punto de que el centro urbano se cierra al tráfico para facilitar el jolgorrio, que ayer vivió su momento álgido con los conciertos que ofrecieron la rapera Seilaesencia, el cantautor Yomelo Montosolo y los vigueses Alféizar.

Es un número que, en el mundo del motor, solo tiene una traducción: el rey indiscutible de los utilitarios. Hace décadas que dejaron de fabricarse y, sin embargo, no son pocos los que siguen circulando. Aunque la mayoría de ellos se guardan como oro en paño a buen recaudo y solo se conducen en ocasiones especiales.

Para los forofos del abuelo de los coches made in España la concentración convocada por la Asociación Cultural Club 600 de Arcade, convirtió este fin de semana en una de esas ocasiones, llegando a inscribirse un total de 112 participantes. Los primeros empezaron a concentrarse ayer por la tarde en las inmediaciones del puerto deportivo de Arcade. Según cuenta Juan Diéguez, presidente de la entidad convocante y propietario de un 600 del año 69, la mayoría de los participantes llegan de distintos puntos de la provincia, pero también lo han hecho en esta ocasión de lugares tan dispares como Sevilla, Albacete, Tordesillas, Madrid, Bilabo, Tarragona o Cantabria.

Los vehículos más antiguos de los inscritos son de 1959. Fue también ese año cuando Juan Diéguez compró su primer Seiscientos, que luego cambió por un 850 y más tarde por otro un poco mejor... «O eso creía, proque en realidad nunca volví a tener un coche como aquel», dice. Así es que en cuanto tuvo la primera oportunidad de hacerse con uno de segunda mano, no lo pensó dos veces.

Una cena sirvió anoche de prólogo a la ruta que hoy llevará a los participantes en la concentración a recorrer la península de O Morrazo.


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