El fabricante de medallas
Vigo
José Manuel Hermida, el entrenador de lanzamientos vigués, alcanza los 100 metales en campeonatos de España después de tres décadas cosechando éxitos
20 Aug 2009. Actualizado a las 15:22 h.
Cien medalla absolutas en campeonatos de España. Una cifra redonda. El premio a 27 años dedicado a los lanzamientos como entrenador. El reconocimiento incluso estadístico a José Manuel Hermida, el auténtico gurú del sector en Galicia. En los campeonatos de la comunidad autónoma su número de medallas se dispara hasta las 400. Y eso que el atletismo es su afición, no su profesión.
«Es el resultado de una trayectoria y tantos años de dedicación», sentencia Hermida, quien a sus 51 continúa compaginando sus labores en la factoría viguesa de Citroën con sus muchas horas de entrenamiento y dedicación en las pistas de atletismo de Balaídos y en el módulo de alto rendimiento de lanzamientos, la niña de sus ojos.
Hermida fue lanzador en sus tiempos mozos. Militó en el Celta entre los años 1974 y 1993 con éxitos importantes, pero enseguida se hizo entrenador. «Hice un curso, después vino el nacional y más adelante tuve la suerte de salir tres veces a Rusia, Bielorrusia y Rumanía a aprender e intercambiar impresiones con los mejores», recuerda.
A lo largo de estos casi seis lustros, por sus manos han pasado deportistas de todas las tallas y colores. Nombres propios del sector como José Manuel Almudí, María José Sanromán o Nacho Fernández. Isaac Vicente Landín, quien le dio esa medalla número 100 en el nacional de Barcelona, es ahora su alumno más aventaja, pero ya tiene un subcampeón júnior de España en camino. Ha tenido que fabricar campeones además en condiciones precarias de infraestructura y sacando horas de donde no existían.
Con todos ellos ha seguido el mismo camino, el más difícil, cogerlos en edad de formación e ir sorteando etapas hasta llegar a la élite. «Es más difícil, pero también más gratificante si comienzas con ellos desde la base y ves como van creciendo», indica.
Admite que cada vez hay menos materia prima. «La sociedad está demasiado aburguesa y acomodada, se impone la cultura del bienestar. Falta sacrificio y voluntad, que son dos aspectos claves para nuestro deporte». Se queja también de que las campañas de deporte escolar han perdido fuerza aunque antes era uno de los principales viveros en la captación de talentos.
Aún así, cuenta con un excelente grupo de lanzadores de cara al futuro y piensa que la creación del módulo de alto rendimiento ha sido todo un refrendo. Tanto a su trabajo -vinculado al Celta y a la federación desde tiempo inmemorial- como a las posibilidades del sector.
Con 51 años, todavía está en la plenitud de su vida y para nada piensa en abandonar, sino que ya tiene nuevos retos «porque sin ilusión y sin retos no tienes nada que hacer en la vida. Si te dejas llevar y entras en la rutina estás acabado».
El entrenador vigués ya tiene señalados dos en su agenda: conseguir la primera medalla de oro en categoría absoluta y meter a alguno de sus lanzadores en una cita internacional de primer orden. Ya sabe lo que es vivir mundiales júnior y juveniles «pero me falta ver a alguno de los míos en unos Juegos Olímpicos o en un Mundial». Tiene fe ciega en que lo puede conseguir con Isaac Vicente Landín en poco tiempo.
¿Y con semejante currículum no sería posible vivir del atletismo? «Hay que comer y nuestra disciplina no da para tanto en España, es impensable subsistir y poder ser un profesional de los lanzamientos, aunque nuestro trabajo y dedicación sea la de un profesional», sentencia. En realidad a Hermida tan solo le falta el sueldo. Sus títulos, sus conocimientos y su metodología le avalan como un profesional con mayúsculas. Un fabricante de medallas.