La Voz de Galicia

En busca del perfil del pedófilo

Vigo

E. V. Pita vigo

Crónica | Operación «Tabú» Psicólogos de la Guardia Civil han descubierto «fallos» en la personalidad de varios de los supuestos pederastas detenidos en Pontevedra y Gijón

18 Feb 2006. Actualizado a las 06:00 h.

La Operación Tabú es la segunda en España que recurre a los psicólogos de la Dirección General de la Guardia Civil para estudiar mediante test y entrevistas la personalidad de los supuestos pedófilos detenidos en la redada de Pontevedra y Gijón. Este método sólo se usó anteriormente en la Operación Cerbero, dirigida por un juzgado de Caldas de Reis contra una red de pornografía infantil que se saldó con 500 detenidos en todo el mundo. La presencia de los psicólogos ha sido decisiva para asesorar a los jueces y a los propios arrestados. Según ha trascendido, algunos de los supuestos pedófilos son «gente normal» que ve las imágenes por morbo. Pero, según los expertos, la mayoría padecen enfermedades psíquicas y están «desequilibrados». Por ello, las autoridades piensan que, tras ser detenidos, éstos necesitan asistencia y apoyo profesional. Uno de los objetivos de la Dirección General de la Guardia Civil es completar el mapa o perfil psicológico del pederasta que participa en los chats de intercambio de pornografía infantil. Mandos de la Guardia Civil de Madrid comentaban recientemente que el perfil es muy difícil de elaborar, porque «hay gente de todo tipo sin un nexo común». Entre los detenidos de la Operación Tabú figura un funcionario de un juzgado de Gijón, quien supuestamente almacenaba en el ordenador de su casa el material pornográfico. Otro de los arrestados residía en Gijón pero estudiaba un máster en Inglaterra. El cabecilla era un ejecutivo uruguayo que residía Washington con un nivel de vida muy alto. Es el único que ha ingresado en prisión. También fue investigado un empresario y varios estudiantes con fama de extravagantes o frikis. Todos ellos tenían un nexo en común: visitaban un canal de IRC desde el cual intercambiaban el material. Algunos, incluso «alquilaron» a niños de cinco y seis años de edad, a quienes les ofrecían dinero para posar. A ellos, o a sus tutores. No hay que olvidar que el cabecilla fue atrapado cuando pretendía citarse con una persona que tenía la guardia y custodia de una menor de cinco años en Pontevedra,. Había acordado con el adulto el mantener una relación con la pequeña a cambio de dinero. El equipo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil de Pontevedra se adelantó y frustró la cita. Todo apunta a que los resultados de los test aportarán valiosos datos de estos pederastas, quienes intercambiaban fotos de sus familiares menores.


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