Personal y partidario
Vigo
CONTRAPUNTO
27 May 2004. Actualizado a las 07:00 h.
FUERON intereses personales los que apartaron a Pérez Mariño de la alcaldía. Soto lo definió como nadie en el pleno que disparó la crisis en Vigo (lo llamó alcaldicidio). Igual de personales que los intereses que sujetaron al PP en minoría con los votos del BNG. Ahora son intereses de partido los que, a la luz de un aperitivo electoral previo la cita gallega con la urnas, avivan de nuevo la necesidad de unir a la izquierda contra el PP. Los mismos intereses partidarios y personales que acentúan los populares al pensar que será posible gobernar en minoría y sin presupuestos. Algunos de los que le gritaban a Mariño que su pírrico gobierno le iba a durar dos telediarios dicen ahora que el PP aguantará. Se equivocan. Los gobiernos débiles terminan debilitando a las ciudades y Vigo va camino de la UCI. Le toca mover ficha al PP: una moción de confianza o seguir con respiración asistida hasta que el corazón aguante.