El otro Festival de Cans
Vigo
La Mirilla Luis Tosar, padrino del certamen de cortos gallegos que nace en O Porriño
03 May 2004. Actualizado a las 07:00 h.
Cada vez que en Cannes colocaban la alfombra roja para recibir a las estrellas mundiales del celuloide, Alfonso Pato, natural de la parroquia porriñesa de Cans (nótese la similitud de pronunciación), solía bromear con el nombre del festival. Lo que a Pato le servía de chascarrillo, la asociación cultural Arela, con César Lourido al frente, terminó por verlo como un proyecto nada descabellado. Sólo hacía falta un poco de imaginación y, no menos importante, dar con las personas adecuadas que se prestaran a impulsar la iniciativa. Lourido convenció a Pato para que hablara con sus amigos del cine (también es guionista) y les convenciera de lo brillante que era la idea de crear un certamen gallego de cortometrajes. Y se puso manos a la obra. Al primero que puso al corriente de los planes de Arela fue a Luis Tosar. «¡Qué buena idea!», dijo el protagonista de Te doy mis ojos . Y, a partir de ahí, todo vino rodado. Con Tosar en el papel de padrino, las adhesiones se sucedieron, incluída la del Concello de O Porriño, cuya promoción está garantizada. No sólo los cortos, 17 en total, serán gallegos. También lo será el jurado, con Teté Delgado en la presidencia. Acompañarán a la actriz porriñesa en las deliberaciones el líder de Siniestro total, Julian Hernández; el actor Antono Durán Morris, y el guionista y creador de Xabarín Club, Suso Iglesias. El único premio que ya tiene destinatario, de momento, es el de honor que, por razones obvias, será para Luis Tosar. No sé si es para seguir con las similutides que sugiere Cans, pero al galardón en cuestión le han bautizado como Pedigree. Consistirá en una escultura, obra del artesano local Paco Candán, que representa la famosa piedra con forma de pianista que corona el monte Castelo. Ni que decir tiene que la materia primera será el Rosa Porriño . El festival se celebrará los días 21 y 22 próximos y, al margen de la curiosa historia de gestación, tendrá otras peculiaridades no menos insólitas. Por ejemplo, nada de salas de proyección al uso. Para tal cometido se transformarán sendos alpendres, una bodega y una casa abandonada. Los espectadores accederán a través de un bono único de tres euros. El único pero es el reducido aforo de los locales. Los bonos, doscientos, se pondrán a la venta una semana antes del festival. La inspectoría salesiana de Santiago el Mayor, que agrupa las provincias del noroeste y tiene su sede en León, está de aniversario. Cincuenta. Con tal motivo, el rector mayor de la compañía, el mejicano Pascual Chávez, visitó ayer Vigo para entrevistarse con la familia salesiana de la ciudad. La agenda de la jornada incluyó una cena de hermandad. No es la primera vez que Chávez viene a Vigo. Estuvo en 1998, con motivo del centenario del colegio. Entonces era el regional del continente americano.