La ilusión, a veces, se cumple
Vigo
Crónica | La festividad del 6 de enero El buen tiempo favoreció que los parques de la ciudad se llenaran de chavales dispuestos a estrenar los regalos que recibieron en la noche de Reyes
06 Jan 2004. Actualizado a las 06:00 h.
Ya lo habían prometido en la tarde del 5 de enero sus majestades los Reyes Magos. «Nada de carbón este año», sentenciaron los mágicos visitantes de enero antes de emprender la cabalgata por las calles de Vigo. Y dicho y hecho. Con la soleada mañana del día 6, comenzaron a llenarse los diferentes parques de la ciudad, así como el paseo de Samil, de niños alegres, y todavía sorprendidos con la misteriosa generosidad de los magos, dispuestos a estrenar los juguetes recibidos. La alegría estaba plenamente justificada porque la ilusión de los días anteriores se había transformado en una realidad que ahora tocaba disfrutar plenamente. En el paseo de Samil, varios chavales se desplazaban, a media mañana, en bicicletas y coches eléctricos, bajo la atenta mirada de sus progenitores. Los complementos de super héroe cobraban vida en las manos de los imaginativos chavales. Un Spiderman por aquí, un Hulk por allá, por no hablar de los incontables automóviles teledirigidos que todavía no mostraban toda la destreza de sus pequeños conductores. Aunque puede que no hubiera carbones este año, sí es seguro que muchos niños no han visto cumplidas sus ilusiones. Unos porque las enfermedades que les afectan les impiden disfrutar del calor de sus hogares y otros, quizá pocos aquí pero muchos en todo el mundo, porque la vida sigue siendo un ejercicio que nos empeñamos en complicar. Por lo demás, ahora sólo hay que esperar si la petición de la alcaldesa, respecto a los puntitos del Celta, se cumple. Aunque me temo que eso no será tan sencillo como provocarle una sonrisa a un niño.