«El rayo del líder», en Vigo
Vigo
Cuentos Municipales
27 Sep 2003. Actualizado a las 07:00 h.
, su tataranieto Martín Códax, el uno cobrador de decesos de La Fe, el otro obrero de Citroën, en compañía de El Destroyer , el ciudadano que gana al Ayuntamiento todos los pleitos urbanísticos, leen atónitos el periódico. ¡El presidente Aznar ha decidido sortear entre las distintas organizaciones del PP de España su caballo El rayo del líder, regalo del libio Gadafi! Temen que el equino haya sacado las maneras de su dueño original, tenga un puntito de sangre terrorista y sea capaz de voltear a su jinete y aún de lanzarlo al suelo por encima de la cabeza del animal. -Imaginaros -dice Cachamuíña- que el caballo de marras le toca en el sorteo a La Esperanza Rubia, la líder popular del Concello vigués. ¡Menudo riesgo que nos arañe siquiera a nuestra candidata de 2007! Oh casualidades, al día siguiente, en una de sus habituales reuniones en Queta Hilton, la cafetería del Concello, los vaticinios de los tres compañeros de café se han hecho realidad, ¡y El rayo del líder le ha caído en suerte al Grupo Municipal del Partido Popular de Vigo! Martín Códax, el más aficionado de los tres a la logística, empieza a preocuparse por cómo van a hacer las huestes de La Esperanza Rubia para subir el caballo a la octava planta del Concello, que es donde tiene sus remozadas oficinas el Grupo Municipal Popular. La Esperanza Rubia , muy nerviosa desde que conoce la suerte que han tenido, consigue que la Banda galesa de la World Fishing aplace su marcha de Vigo, con objeto de recibir al caballo como se merece. No tanto por su origen libio como por el hecho de haber convivido unos días con José María Aznar. Con esa experiencia, el caballo incluso habla. Lo cierto es que solamente dice: -Pienso, pienso -y luego, a mucha distancia la segunda frase, añade: Luego existo. El caballo es recibido con gran pompa en Vigo. Todos los vips son invitados, excepto Horacio Gómez, para que no crean que la recepción es en honor de Imperioso , el caballo de Jesús Gil. En los primeros días, El rayo del líder consume como un ejército y el entorno de La Esperanza Rubia piensa incluso en pedir ayuda para manutención a El Primo de Zumosol, el líder de la Diputación. Cada concejal trae lo que puede de casa y descubren que el animalito come de todo: Desde pienso hasta chocolate negro pasando por ensaimadas de Mallorca, berberechos en conserva e incluso bruños de la ría. Ser líder cuesta lo suyo, hasta por vía estomacal. También hay un leve desencanto: El caballo no trae chófer, con lo cual cada jinete tiene que arreglárselas como puede y además, cuando cabalga, no puede hablar por el móvil, para que le comuniquen desde el Grupo Popular lo último que se supone que ha hecho mal El Principito Valiente. Al cabo de tres meses, los populares están más hartos del caballo que del triunfo del actual Alcalde de Vigo, de que les ganara la partida final El Principito Valiente . Alguno llega a plantearse venderlo a una tienda de carne equina. Teme la reacción de las asociaciones protectoras de animales y desecha la idea. Hasta que un día, El rayo del líder desaparece, dicen los enterados que coincidiendo con la visita al puerto vigués de un barco libio. El caballo podía ser un juguete primero de José María Aznar, luego de La Esperanza Rubia y los suyos... un juguete, sí, pero el caballo no era tonto. Quedarse de por vida con un presidente que se va o una aspirante a alcaldesa que ha perdido en el empeño, no es rentable. El rayo del líder sabe muy bien que como en casa no se está en ningún sitio.