La Voz de Galicia

Con Ventura y compañía

Vigo

M. Sío Dopeso vigo

El candidato pasea su amistad con la ex ministra Alborch por los nuevos museos

16 May 2003. Actualizado a las 07:00 h.

La melena roja de Carmen Alborch es como las banderitas que usan los guías para que los turistas no se pierdan en una excursión. Durante su visita al Museo de Arte Contemporáneo de Vigo y al Centro Social Caixanova, allá donde iba su cabellera, le seguía la candidatura socialista (Barros, Calviño, Arias Porteiro...) y su inseparable anfitrión, Ventura Pérez Mariño. Alborch participó ayer, como protagonista invitada, en el programa de apariciones estelares de los amigos de Ventura, en el que ya han colaborado Baltasar Garzón y Rodríguez Zapatero, y que tan buen resultado está dando al candidato socialista para publicitar su imagen. La velada transcurrió entre lienzos y olor a barniz-laca. Mientras la ex ministra se empapaba de arte aleccionada por Carlota Álvarez Basso (en el Marco) y Guillermo Brea (en el Centro Caixanova), Pérez Mariño miraba de refilón las obras expuestas y avanzaba tirando de la comitiva. Al ex juez le gusta la pintura: «Velázquez, aunque parezca muy clásico, y las vanguardias gallegas» confiesa. La ex ministra es una gran y acogedora sonrisa pintada de rosa fucsia. Está de gira promocional de los candidatos socialistas (hoy hace escala en Pontevedra) y ayer cumplió con su misión en Vigo, yendo directamente al grano, pidiendo el voto para su amigo Ventura: «Sé que él no va a pedirlo, pero yo tengo que decirles que si las personas de Vigo depositan en él su confianza, Ventura puede llegar a colmar los anhelos de mucha gente maravillosa que hay en esta ciudad». Carmen Alborch expresó su interés por la política local: «Tenía especial interés en venir a Vigo. Es una ciudad importantísima que necesita un buen gobierno», dijo. Y, por supuesto, dedicó palabras de elogio al candidato socialista a la alcaldía de Vigo: «He encontrado a Ventura en su mejor momento» afirmó Alborch. La invitada compartió mesa en el restaurante del Marco con un amplio colectivo de representantes de la política y la cultura de la ciudad. La firma de Alborch en el libro de honor del Marco, junto a la del Príncipe de Asturias (del otro Príncipe y todavía concejal de Cultura de Vigo, ni rastro), deja constancia de su visita, y viene a confirmar eso que dicen de que los buenos amigos están para las ocasiones.


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