La Voz de Galicia

El saqueo de los jardines

Vigo

Juanma Fuentes vigo

El departamento de Parques e Xardíns repone estos días, por cuarta vez en ocho meses, los arbustos y el césped de la plaza de la Independencia

22 Oct 2002. Actualizado a las 07:00 h.

Operarios municipales y de la empresa concesionaria del mantenimiento de los jardines públicos iniciaron esta semana la reposición del césped de la plaza de la Independencia. Esta operación no tendría nada de particular si no fuera porque es la cuarta vez que se lleva a cabo desde que la reforma de la plaza concluyó allá por el mes de febrero. En el caso del césped la causa de las sucesivas renovaciones es la presión de los cientos de personas que utilizan esta nueva plaza peatonal, muchas acompañadas de perros. La hierba no soporta semejante trote, sobre todo cuando en las últimas semanas se ha regado menos de lo debido a causa de la sequía. Ante de colocar nuevas plantas el Concello hizo un llamamiento para que los ciudadanos den el mismo trato a los jardines públicos que si fueran suyos, como realmente son. No es la primera vez que se realiza y lo cierto es que sin demasiado éxito. Saqueo frecuente La desaparición de plantas recién colocadas por los operarios del Concello es una realidad casi diaria. Y no siempre se trata de pequeños ejemplares. Henrique Viéites se sabe de memoría una lista bastante larga en la que figuran también arbustos y plantas de cierto tamaño. Entre otros, cita el acebo que desapareció de una jardinera de Policarpos Sanz o la palmera, como el anterior de más de un metro de altura, colocada sólo horas antes en la mediana de Travesía de Vigo. Este último hurto fue observado por un ciudadano que recriminó al insolidario, que lejos de amilanarse le replicó sin contemplaciones. El concejal de Jardines admite que este tipo de comportamientos debilita la moral del personal de su departamento. Especialmente por hechos como el acaecido en la semana santa del año pasado en la rotonda de la fuente del monte de O Castro. Trabajadores de Jardines colocaron 150 plantas de azalea y a la mañana siguiente no quedaba ni una. Sólo cabe pensar que los aficionados a la jardinería utilizan una furgoneta para optimizar los resultados. La rotonda ofrecía al día siguiente un aspecto casi lunar, con docenas de pequeños agujeros donde se habían colocado las plantas recién sacadas de los tiestos. Hechos similares se han producido en otros lugares del municipio, entre ellos, con alguna frecuencia, la playa de Samil. Diferente caso es el del césped en zonas donde se utiliza el jardín para que jueguen los perros o hagan allí sus necesidades. La media normal de reposición de la hierba es de una vez al año, pero en lugares como el bulevar de Gran Vía, entre plaza de España y la calle de Urzaiz, prácticamente se lleva a cabo cada trimestre. Viéites reconoce que estas actuaciones «baixan a moral da plantilla», aunque reconoce que la mayoría de los ciudanos tiene un comportamiento correcto y parte de ellos se preocupan de manera especial. El coste anual de las reposiciones asciende a ciento veinte mil euros y parte de este dinero no habría que gastarlo si las plantas no desaparecieran.


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