EN SU LÍNEA DE SIEMPRE
Vigo
JUANMA FUENTES COMENTARIO
19 May 2001. Actualizado a las 07:00 h.
Moncho Borrajo inició sus actuaciones en Vigo (Centro Cultural Caixanova, 18 al 21 de mayo) con buen pie. Llenó (no a rebosar) la sala de un público fiel que le siguió con interés sin cesar de aplaudir. Dos horas continuadas sobre el escenario dejaron de manifiesto su capacidad para hacer reir, una memoria prodigiosa, aquella facilidad para improvisar que sorprende, sobre todo en un primer contacto, y un acompañamiento visual y musical cuidado. Esta conjunción fue más que suficiente para los cientos de personas que pagaron hasta 3.500 pesetas, cifra que Borrajo no se cansó de repetir. En lo esencial la intervención del humorista ourensano no se aparta para nada de lo que ha sido su tónica en casi tres décadas. Comentarios escatológicos, continuas referencias al carallo y al sexo, más que frecuentes bromas subidas de tono a los espectadores han sido y son sus platos fuertes. Esta vez viste sus programa como un espectáculo estructurado que se queda más en un intento, aunque los aplausos evidencian lo apreciado del producto final. Borrajo mantiene referencias al franquismo y a políticos hace años alejados del poder y sin duda de la memoria de la mayoría así como un crítica global a la clase política muy del agrado del respetable. Lo dicho, un Moncho Borrajo que no sorprende y que quizás por ello mantiene su tirón.