La Voz de Galicia

Desde el Coliseo, cuesta abajo

Torre de Marathón

xurxo fernández a coruña / la voz

El Dépor ha traducido en números la pésima racha que arrastra desde el último partido del 2015

04 Mar 2016. Actualizado a las 12:54 h.

En Málaga no guardan buen recuerdo de Riazor. Ni de Víctor. Fue en feudo coruñés donde el conjunto boquerón tomó el camino de su último descenso a Segunda, hace diez años. Se lo allanó Sánchez del Amo con un par de libres directos que contrarrestaron el tanto de Duda (el portugués sigue en las filas andaluzas). Aquel equipo, entrenado por Manolo Hierro, encadenó 16 jornadas sin victoria hasta acabar en el pozo, para resurgir dos campañas más tarde, llegar a jugar la Liga de Campeones, y amenazar después con la autodestrucción cada verano.

El disparadero emocional en La Rosaleda ha encontrado antídoto con Gracia, capaz de sobreponerse a los caprichos de los jeques y el mercado para dar estabilidad al plantel, por mucho que se lo desmonten en cuanto se despista. Este curso les tocó a los Samu y a Darder, así que tardó en arrancar el Málaga, que luego necesitó invertir 25 citas en dar caza al Dépor en la tabla. Cuando los coruñeses visitaron la Rosaleda (jornada 9), los puestos Champions les quedaban a tres puntos y había siete de distancia con las plazas de descenso (ya están solo a seis). Eran el cuarto equipo más goleador de la Liga y el cuarto de Europa que menos ocasiones de gol concedía.

La vuelta que media entre aquel duelo y el de mañana les ha salido cara a los de VSDA, que han caído en frenesí anotador (décimos en bagaje ofensivo en España) y se han desplomado en capacidad defensiva (décimos en tantos recibidos). Si cuando viajaron a Málaga permitían poco más de ocho disparos por encuentro, ahora la media de chuts en contra se acerca peligrosamente a los once. Aunque los datos empezaron a torcerse de verdad casi dos meses después de volver de Andalucía, durante una visita al Coliseo.

Una racha terrible

Trece sin levantar cabeza. Desde el desplazamiento a Getafe, el Deportivo ha enlazado trece encuentros sin triunfo, dos en Copa, donde fue eliminado por el Mirandés, y once más en el torneo liguero. Una racha de único (y muy cercano) precedente en 42 temporadas en Primera. El curso pasado encadenó catorce citas sin sumar de tres en tres: desde la visita del Eibar a Riazor (curiosamente, la última victoria del actual curso) hasta que el Levante asomó por A Coruña.

Endeble atrás

130 disparos en once citas. En el feudo azulón se dejó su consistencia el Deportivo, especialista en arrancar puntos a partir de la solidez defensiva. A Madrid llegó como el conjunto que menos remates concedía en Primera tras el Atlético (9,3, novena marca a nivel continental); hoy es cuarto de España y se sitúa ya en el puesto 18 en las grandes ligas. En los once partidos disputados desde entonces en el torneo de la regularidad, los de Víctor han permitido al rival chutarles 130 veces (11,8 de media). Desde que volvieron del Coliseo no han conseguido tampoco mantener su portería a cero mientras que llevan ya 220 minutos sin marcar.

La esperanza, en casa

Mejores números y rivales. La caída más pronunciada se ha producido a domicilio, precisamente uno de los puntos fuertes de los coruñeses en el tramo inicial de la campaña. Hasta el último encuentro de la primera vuelta, en el Bernabéu, el Dépor solo llevaba una derrota fuera (la de La Rosaleda) con nueve tantos en contra (el tercero que menos). Alcanzada la jornada 27, son cuatro los duelos perdidos como visitante y 21 los tantos recibidos. Los de Víctor han permitido 93 disparos en las últimas seis citas lejos de Riazor.

La esperanza (y los mejores números) se mantienen al menos en casa, donde el calendario promete además una ayuda. Málaga, Levante, Las Palmas y Getafe -todos de «nuestra liga», en teoría- aún deben pisar territorio blanquiazul (como Barça y Real Madrid), donde el Deportivo todavía aguanta el tipo.


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