La Voz de Galicia

Manuel Pablo y Víctor Sánchez, en la misma banda del Deportivo otra vez

Torre de Marathón

Xurxo Fernández San Sebastián / La Voz

El veterano capitán y el nuevo técnico vuelven a servir juntos al Dépor nueve años después

13 Apr 2015. Actualizado a las 10:20 h.

Hasta once balones colgó al área Juanfran desde el costado derecho. A Manuel Pablo le bastó con poner dos desde la izquierda. El segundo, acabó en gol. Fue el premio al buen papel del capitán en su segundo partido como titular en Liga. El primero en el puesto de lateral, aunque tuviera que trabajar a pierna cambiada.

El éxito en su labor se lo reconoció después Víctor Sánchez en sala de prensa. «Manuel Pablo ha demostrado su profesionalidad. Ha hecho un partidazo. Solo ha tenido un error y estaba Fabricio para solucionarlo», resumió. El canario le devolvió a continuación al míster los elogios. «Le he visto muy metido en el partido, animándonos. Quería que no perdiésemos la confianza en lo que habíamos trabajado y por eso está orgulloso. Hemos hecho muchas cosas de las que él nos pedía», analizó en zona mixta.

Al canario le solicitó trabajo y algún extra, como esa asistencia que resultó decisiva. «Mi centro lo han hecho bueno los compañeros -afirmó, con humildad-. Teníamos las ideas claras. Sabíamos que íbamos a meter gente en el área cuando llegásemos a banda y teníamos que intentar mandar ahí la pelota». Él acertó con el servicio, y además cumplió en tareas defensivas. Fue el que más entradas realizó y más bolas despejó en las filas visitantes.

Tan buen rendimiento tiene su explicación, según aclaró más tarde el propio futbolista. Le facilitan mucho las cosas la conexión con el nuevo hombre en el banquillo. «Víctor y yo pensamos igual. Vemos el fútbol de una manera parecida y nos llevamos igual que cuando él jugaba aquí. Sabe que estoy para ayudar en lo que pueda y cuando tienes una misma idea de fútbol... La relación es muy buena, como la que manteníamos». Siete temporadas compartiendo banda y juntos de nuevo ahora, cada uno a un lado de la línea. Un técnico joven y un futbolista de extrema veteranía que tiene claro lo que todavía puede aportarle al equipo: «Intentó ser siempre competitivo. Ayudar y estar lo más acertado posible».

A sus 39 años, el capitán volvió a ponerse ayer el brazalete para un, por ahora, penúltimo servicio. Al concluir la faena estaba especialmente feliz: «Hemos desarrollado la idea de juego que el entrenador quería y hemos creído en el trabajo, que ha dado sus frutos. Hemos puesto en práctica las ideas con las que veníamos». Las que salen de la cabeza de un amigo en el banquillo.


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