María Esteve ha tenido que luchar doblemente en este oficio. Como toda actriz, para abrirse camino, y en su caso para distanciarse del popular rastro de sus padres, Pepa Flores y Antonio Gades. En el cine ha demostrado su registro cómico tras películas como El otro lado de la cama y Días de fútbol , entre otros títulos. Doctor Mateo le ha brindado la oportunidad de intervenir en la televisión en una serie de calidad respaldada por el público.
-Por fin, su primera serie en televisión.
-No. Ya hice una malísima para Canal Sur, un despropósito, pero con la que gané 900.000 pesetas, lo que me permitió venirme a Madrid a buscarme la vida. Luego hice otra incursión poco acertada, pero sí es la primera vez que hago una serie en condiciones.
-«Doctor Mateo» está compitiendo bien a pesar de tener a un buque insignia como «Aída».
-Estoy contenta con lo que está ocurriendo en la televisión porque las cadenas ahora arriesgan con productos diferentes que van un punto más allá en la calidad. Series a punto de arrancar como La chica de ayer , Acusados o la nuestra, que es una alternativa a la comedia de situación. Antes se hacían tres series que marcaban mucho a los actores y no todo el mundo quería hacer televisión por eso mismo, por esa identificación del personaje al medio.
-En el pueblo de la serie hay mucho cotilleo. ¿Ocurre en cualquier rincón de España?
-Totalmente. Todos somos un poco cotillas, y no está mal cuando no es hiriente. Y hay mucha gente que vive como en Doctor Mateo.
-También siguen funcionando los programas rosas en la televisión.
-Pero eso ya no es cotilleo ni de pueblo ni de ciudades. La televisión es un patio de vecinos gigante sin fundamento, que se cargan la vida de la gente y sin bases legales.
-Antena 3 estrenó una miniserie sobre Marisol. ¿Qué le pareció la iniciativa?
-No voy a hablar de ese tema. Somos una familia muy discreta. Ella no opina y yo tampoco.