Canciones que dan la nota
Televisión
Dos editoriales se enfrentan en los juzgados por un posible delito contra la propiedad intelectual. La causa del litigio son temas populares e inéditos utilizados en unidades didácticas infantiles
29 Oct 2004. Actualizado a las 07:00 h.
No es un juego de niños. Las editoriales de publicaciones infantiles se toman muy en serio la propiedad intelectual. Ayer dos de estas empresas se enfrentaron en los juzgados de A Coruña por las canciones que aparecen en una unidad didáctica para escolares y que se adjuntan en un casete. Algunos de los temas son tan populares como Caracol, col, col o hacen referencia a cuentos tan conocidos como O lobo e os tres porquiños . Aunque la causa se abrió con cinco acusados, en el banquillo ayer sólo se sentaron una responsable de la editorial Everest Galicia S.L. y una profesora de música, encargada de prestar su voz para las grabaciones. El resto no compareció porque la acusación particular retiró la denuncia. El Ministerio Fiscal, sin embargo, decidió seguir adelante con el tema. Variaciones El problema surgió en 1997, cuando un compositor que trabajaba para la editorial Fontel S.L. se dio cuenta de que algunas de sus canciones se reproducían, sin su consentimiento, en una guía que se Everest regalaba a profesores de educación infantil. Responsables de esta editorial explicaron durante el juicio que es práctica habitual registrar las adaptaciones de las canciones populares y que, en este caso, se trata precisamente de eso, de adaptaciones de temas conocidos, algo permitido por la ley. «Todos conocemos el cuento de los tres cerditos, pero en los libros de cada editorial se cambia la forma de expresión, son adaptaciones, creaciones propias de cada persona», explicó ante el juez una responsable de Everest Galicia S.L. Aseguró que no hubo delito porque la intencionalidad del trabajo era tomar como base unas canciones para adecuarlas al lenguaje infantil y al gallego. La profesora de música que prestó su voz para los temas aseguró que su labor fue de asesoramiento -ya que indicó cuáles podrían ser las canciones adecuadas para las clases con niños de entre 3 y 5 años- y de grabación en el estudio de música. Reconoció que su nombre aparece en la publicación junto con el autor de la editorial Fontel S.L., especificando, en todo caso, la autoría de la letra y la música o si se trata de una adaptación. El representante de Everest aseguró que el libro se adecuó a la lengua y cultura de otras regiones sin problemas.