¿Impresionismo o miopía?
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Las visiones borrosas de las obras de Monet, Degas o Renoir podrían deberse a que sus autores eran miopes
02 May 2003. Actualizado a las 07:00 h.
Era conocido el astigmatismo que sufría El Greco, pero ahora resulta que esa figura o ese paisaje borroso tan propios de los cuadros de artistas consagrados como Monet, Degas o Renoir se deben a que buena parte de estos pintores impresionistas eran, sin más, miopes. Según un estudio del oftalmólogo australiano Noel Dan, publicado en el Journal of Clinical Neuroscience , los paisajes borrosos, la falta de detalle y la viveza de colores en los cuadros de algunos autores impresionistas podrían ser un problema de visión más que una interpretación particular que cada uno de estos artistas querían dar a sus obras. Análisis de las pinturas La miopía de conocidos pintores como Monet, Degas o Renoir puede explicar su reiterado uso de colores específicos, como el rojo y el azul, en muchas de sus pinturas. «Sabemos que muchos pintores de esa época eran miopes: Monet, Degas, Renoir, Cézanne, Pissarro, Matisse, Rodin, entre otros... El origen del impresionismo podría estar relacionado con la miopía, lo que podría haber degenerado en una visión particular y común del mundo», comentó el profesor Noel Dan. El estudio de este oftalmólogo está basado en el análisis de pinturas impresionistas de distintas épocas. Los expertos consideran que muchos de los artistas encuadrados en esta escuela desarrollaban un nuevo estilo pictórico debido a una alteración en la percepción de los objetos. El profesor Noel Dan afirma que algunos de los grandes cuadros impresionistas muestran unas formas borrosas idénticas a los efectos en la visión que tendría una persona miope. El rojo, más claro El uso reiterado del color rojo por parte de muchos de estos artistas coincide, al parecer, con la claridad con que los miopes perciben este color, el rojo, más que cualquier otro. Uno de los argumentos que vendría a refrendar esta tesis del experto australiano es que «a medida que Renoir envejecía y su miopía aumentaba, sus cuadros eran cada vez más y más rojos». Por otra parte, «el británico Turner sufrió de cataratas, y esto es visible en su tendencia hacia el rojo y marrón, y la progresiva pérdida del detalle en sus pinturas, a medida que sus cataratas empeoraban», explicó Dan. En la misma línea, otro de los argumentos que apunta es que cuando Monet padeció cataratas, sus blancos y sus verdes fueron transformándose en amarillos y azules, y sus imágenes parecieron cada vez más difuminadas. La conclusión de este estudio es que el uso de un par de gafas en aquella época podrían haber cambiado, por completo, el arte pictórico de la época y el impresionismo sería otra cosa.