La Voz de Galicia

El esperado regreso de David Lean con «Nostromo» se truncó

Televisión

08 Jul 2001. Actualizado a las 07:00 h.

Después de varios sin dirigir, la adaptación al cine de Nostromo, una obra de Joseph Conrad, iba a ser el gran regreso de David Lean. El proyecto se preparó a conciencia, y el realizador británico le dedicó una ilusión especial, como recuerda John Boorman: «Me dijo que esperaba vivir lo suficiente como para dirigir la película, porque ya iba cogiéndole el truco a la profesión». Pero no pudo ser. Dos semanas antes de iniciar el rodaje, Lean falleció. Martin Scorsese había firmado para ser su sustituto, pero el filme no llegó a hacerse. Las obsesiones de Stanley Kubrick. La vida de Napoleón fascinó a Kubrick desde joven. La definía como un «poema épico de acción». Cuando ganó cinco Oscar por 2001, el director aprovechó el éxito para embarcar a la multinacional MGM en el proyecto. Visionó todas las películas hechas sobre Napoleón desde los inicios del cine y compró los derechos de una biografía del emperador. Kubrick fue aún más lejos: utilizó a veinte investigadores para reconstruir la vida de Napoleón y de cincuenta de sus contemporáneos. Se le atribuye a esta época el comienzo de su hábito de convertir las conversaciones en interrogatorios, al igual que el militar corso. La tecnología no avanza. Inteligencia artificial es otro de los títulos que Kubrick no llegó a terminar. Solía decir que la tecnología no había avanzado lo suficiente como para poder rodarla en las condiciones que requería. El filme lo terminó Steven Spielberg. Kubrick tampoco llegó a ver su última película, Eyes wide shut, ni pudo llevar a cabo otro de los proyectos que le rondó la cabeza durante años: adaptar la exitosa novela de Patrick Süskind, El Perfume. Esta vez tampoco pudo ser.


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