El gallego Óscar Rivero, bronce en matemáticas en Ámsterdam
Sociedad
Ningún miembro del equipo español logró hacerse con el oro
23 Jul 2011. Actualizado a las 06:00 h.
Se fue a Ámsterdam con el objetivo de conseguir como máximo una medalla de bronce en la 52.ª Olimpiada Matemática Internacional. Pues dicho y hecho. El limiano Óscar Rivero Salgado va a recibir en la jornada de hoy esa medalla, al igual que sus compañeros del equipo olímpico español Pablo Boixeda y Jaime Mendizábal. Casius Manuel Pérez se lleva una mención de honor y los dos compañeros restantes se quedaron a las puertas de la citada medalla.
Este sábado es el día de la ceremonia de entrega de los premios a aquellos de entre los 570 estudiantes de secundaria de 105 países que los han conseguido. España nunca obtuvo el oro en esta disciplina.
«Los oros se los suelen llevar los países orientales y de la antigua URSS, donde la preparación es mucho más larga y, de hecho, España nunca ha conseguido ninguno. Mi objetivo era el bronce», dice Óscar Rivero, satisfecho del resultado, al igual que su familia.
Tanto él como sus compañeros están contentos de haber participado en este evento que les ha tenido reunidos en Ámsterdam desde el pasado domingo. Dedicaron el lunes y el martes a resolver tres problemas en cada jornada y el resto de la semana participaron en diversas actividades culturales. Para ellos está siendo la fiesta de las matemáticas.
Objetivo
Uno de los objetivos de este concurso es detectar y potenciar en los menores el talento matemático. Enfrentarse a los problemas propuestos es, dice María Gaspar, presidenta de la Comisión de Olimpiada de la Real Sociedad Matemática Española, aplicar el ingenio para conseguir soluciones, que a la postre es en lo que consiste el trabajo de un matemático profesional. Según Gaspar, se trata de hacer ver a muchos chicos que tienen capacidad matemática y que ello es bueno para ellos y para la sociedad.
Óscar Rivero, a sus 16 años, volverá a su casa de Baronzás (Xinzo de Limia) dispuesto a descansar, pero no dejará dormir su curiosidad innata. Sí se irá con su familia a la playa unos días, pero tiene claro que dedicará algo de tiempo a ayudar a algunos de sus compañeros de instituto explicándoles las matemáticas que han dejado suspensas en junio. Un profesor de campeonato, sin duda.