Mengod hace de Baiona algo grande
Sociedad
El compositor dedicó una oda a la playa de Os Frades, su rincón del verano desde hace veintiún años, y espera estrenarla el día 20 con el eurovisivo Daniel Diges
05 Aug 2010. Actualizado a las 03:26 h.
Parece que lo de quedar en la playa no ha sido tan buena idea. Y eso que Os Frades es un arenal pequeñito, pero con el sol de frente cuesta distinguir rostros desde el paseo que conduce a este coqueto rincón. Al móvil, Julio Mengod insiste: «Estoy agitando una camiseta, ¿aún no me ves?». Finalmente, tiene que ser el socorrista el que sale en nuestra ayuda. «Os están haciendo señas, ahí a la izquierda», comenta desde la torre, muy en su papel. El músico nos espera en las rocas, así que toca descalzarse y pasear entre los bañistas hasta llegar a donde está. «Yo no soy de arena, por eso me gusta esta playa, por sus conchas», matiza Mengod, que luce al cuello la medalla que le concedieron por su promoción de Baiona.
Esas conchas plateadas que pisa cada verano quedarán inmortalizadas en la oda que ha compuesto en honor de Os Frades, en este primer año en que el arenal luce la bandera azul. Parte de la melodía y el arreglo de la pieza, que esta semana ha enviado al que va a ser su intérprete, el eurovisivo Daniel Diges, también ha nacido aquí, y es que Baiona le ha servido de inspiración en numerosas ocasiones. «Aquí compuse la sintonía de Saber vivir -cuenta el autor-. Es que esto es un placer». «Solo queda ahora meter la voz de Daniel -añade-. Esta semana lo va a ensayar y, cuando tenga un hueco en su gira, lo grabaremos».
Al cantante de Algo pequeñito lo conoció tras verlo en un musical, le gustó su forma de interpretar y le propuso el reto de hacer ahora de Baiona algo grande. El estreno de la oda, que fue una propuesta a Mengod del ex alcalde Manuel Vilar, ya tiene una fecha prevista, el día 20. «Les va a encantar -afirma-. Este tipo de canciones, a Baiona o para cualquier sitio, le van de maravilla, porque es una gran publicidad, y ahora más, con Internet. Puede ser un éxito increíble, porque luego ellos la pueden usar para muchas cosas». Como también considera que Diges le benefició la irrupción del espontáneo en Oslo. «Tuvo suerte porque cantó dos veces, y eso es una publicidad tremenda», apunta. En su caso, lo que más le ha interesado siempre es hacer música para televisión ?-suyas son melodías tan conocidas como el himno del PSOE o las sintonías de Quién sabe dónde y Tendido cero-. «Es lo que más me gusta y lo mejor económicamente; ahora los discos se los baja todo el mundo y no cobras un duro».
Hace veintiún años que tuvo el arrebato de comprarse un piso en Baiona, después de quedar impactado por el lugar durante una excursión por el norte de España en compañía de su mujer. Y desde entonces el músico se ha convertido en el nombre propio que más suena en la localidad turística. «Esto está exactamente igual -cuenta-. Yo pensé que iba a aumentar la gente en esta playa, pero somos los mismos. Los conozco por los glúteos...».
Los mejores baños son los que disfruta cuando empieza a caer el sol, «sobre todo en esos días de calor que hubo, ya ni hacía falta secarse con la toalla». Le encantan los paseos hasta la Virgen de la Roca o las excursiones en su descapotable, disfrutar de los desayunos en el Monterrey, con vistas a la carabela La Pinta o «comer chinchos, xoubas y luras». «Ahora he descubierto en Rita un pez que nunca había comido, la palometa dorada, que me encanta», comenta.
Por último, nos señala a Clara, que puede personificar la sirena de la que habla en su oda, sentada en una roca. Su imagen será la portada de la grabación, que incluirá otras composiciones de Mengod. «Tiene el mismo nombre que la mujer de Schumann», destaca mientras recuerda otra estrofa: «El agua es azul en la praia dos Frades, y tú la sirena que surca sus mares».