La Voz de Galicia

La organización de la Love Parade culpa a la policía de la estampida

Sociedad

Dice que las fuerzas de seguridad, que se oponían a celebrar el festival en Duisburgo, abrieron las puertas de golpe

28 Jul 2010. Actualizado a las 18:35 h.

El director de la Love Parade, Rainer Schaller, insinuó ayer que la policía fue la culpable de la estampida en la que murieron veinte personas, por haber abierto varias puertas de acceso al recinto de la fiesta tecno, que se celebraba en una antigua estación de trenes de carga. Ello permitió la entrada de miles de jóvenes, que quedaron atrapados en el túnel en el que se desencadenó la tragedia. Schaller también aseguró que «la tragedia podría haberse evitado si se hubieran abierto a tiempo oportunas vías de evacuación al detectar el colapso del túnel». Rainer Wendt, portavoz de la Unión Alemana de Policías, declaró ayer al diario germano Bild que la policía rechazó «tajantemente» la posibilidad de que la Love Parade se realizara en Duisburgo hace ya un año, lo que provocó los insultos de las autoridades. «Nos llamaron aguafiestas y fanáticos de la seguridad, estaban obsesionados [los políticos] por hacer algo grande en esta problemática ciudad», sentenció Wendt. No fue esta la única voz discordante cuando, en otoño del 2008, se planteó formalmente en el Parlamento alemán la idea de que el macrofestival se celebrase en esta ciudad de la cuenca del Ruhr, región asolada por el desempleo y la emigración juvenil. Otros jefes de policía de la zona se manifestaron abiertamente en contra de la organización del evento por los problemas y dificultades que entrañaba, pero sus quejas fueron interpretadas como traiciones a una ciudad necesitada de estimulantes por parte de políticos de la CDU, según relata Bild. Autorización para el evento El actual alcalde, el democristiano Adolf Sauerland, llevaba tres años pugnando por la celebración del festival en Duisburgo y, ya en el 2009, anunció que este año se celebraría la Love Parade con toda seguridad en su ciudad. Sin embargo, y pese a lo prematuro de esas declaraciones, la firma del visto bueno por parte del ayuntamiento, que daba luz verde definitiva a la celebración del evento, no se habría realizado hasta unas horas antes del comienzo del macrofestival el pasado sábado, según informaciones de este diario. El tabloide Süddeutsche Zeitung, que cita fuentes internas policiales, informó ayer de que en múltiples encuentros previos la policía de Duisburgo expresó claramente sus recelos a la organización. Según esa fuente, anónima, el anterior jefe de la policía de la ciudad, Rolf Cebin, ahora jubilado, se opuso «intensamente» a la celebración de la fiesta en Duisburgo, lo que provocó una dura respuesta de un diputado de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Thomas Mahlberg, que pidió su relevo. El alcalde no dimite Por su parte, el alcalde de Duisburgo negó en declaraciones al periódico Rheinsche Post haber sido advertido de riesgo alguno por parte de las fuerzas de seguridad, y rechazó las sucesivas peticiones de dimisión, señalando que se encuentra «a total disposición de las autoridades políticas y judiciales para aclarar lo sucedido». Las autopsias realizadas a los cadáveres revelaron ayer, según varias agencias, que las muertes no se produjeron por caídas, sino por «aplastamiento» de los órganos vitales. Según Der Spiegel, en la organización de la Love Parade no se observaron varios protocolos de seguridad, como la anchura mínima prevista para el acceso y la salida de emergencia. Además, la canciller alemana, Angela Merkel, anunció que cancela sus vacaciones debido a la tragedia de Duisburgo y que se trabajará intensamente para esclarecer lo sucedido.
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