La Voz de Galicia

Las vigiladas células de Leonor

Sociedad

Alba Díaz-Pachín | alba.diaz@lavoz.es

26 Feb 2006. Actualizado a las 06:00 h.

No hay duda de que si en España hay unas células más que vigiladas esas son las de la pequeña Leonor de Borbón Ortiz . La niña infanta, de beatífica sonrisa y sueño perenne, debe de estar más mirada que un pastel de merengue en la posguerra. Ahora nos enteramos de que eso no sólo ocurre en Madrid, donde vive la princesita, sino también en Tucson (Arizona), que tiene nombre de base aérea. Resulta que se ha ¿destapado? que los Príncipes de Asturias mandaron a una clínica de Estados Unidos sangre del cordón umbilical de su hija, y así tenerlo en la recámara por si la niña se ponía mala, ya que en esta sangre están las tan traídas y llevadas células madre. Y de golpe saltó la polémica. ¿Está bien lo que han hecho? Que es legal no hay duda, pero ¿no parece un poco egoísta? En España sólo se puede reservar el cordón umbilical para donar, nada de guardártelo para ti. Y eso ya es difícil. Una amiga mía quiso hace años donar el cordón de su hija y la placenta y nadie le hizo caso. Claro que cuando se puso de parto ya no se volvió a acordar, me contaba después. Se ve que doña Letizia Ortiz sí se acordó. Algo bueno tiene la idea esta de los Príncipes de Asturias, y es que ahora el Ministerio de Sanidad va a espabilar un proyecto que tenía sobre la mesa para regular este tipo de servicios en España. Por cierto, para quien lo quiera hacer tampoco es tan caro: menos de 2.500 euros y 100 euros al año. No es una baratija, pero estamos hablando de sanidad privada. Con hacer un cálculo de los juguetes de más que compramos a los niños, una familia reúne el dinero en un par de años. Y mientras me pasmo de lo delgadísimo que está el ministro más total de Francia, Nicolás Sarkozy, ya se imaginan, les cuento que el príncipe Guillermo de Holanda ha posado en la nieve con su mujer Máxima Zorreguieta y sus hijas, las princesitas Catharina Amelia y Alexia . Es curioso cómo los príncipes europeos pasean con sus mínimos retoños de estación de esquí a estación de esquí. En esta ocasión, la imagen ha sido tomada en Austria, en la estación de Lech, y forma parte de esa costumbre (casi) siempre respetada de posar para la prensa a cambio de unos días de paz. Por cierto, la imagen no se parece en nada a la que les traje esta misma semana con Victoria Beckham también esquiando en familia. Parece de risa, pero me veo más identificada con una princesa que con una cantante. Y hablando de los Beckham , hay que ver qué perla soltó el chico a un periódico británico. Según dijo al Mail On Sunday , es incapaz de ayudar con los deberes de matemáticas a su hijo Brooklyn , de 6 años: «Estaba con Brooklyn el otro día y le dijo a Victoria [su esposa] 'Tal vez deberías hacer tú los deberes esta tarde, creo que son de Matemáticas. Se las enseñan de manera diferente a cuando yo iba a la escuela. ¡Dios mío!, no puedo con ellas'», reconoció David . Le faltó tiempo al periódico para buscar dos ejemplos de deberes de niños de siete años en Inglaterra: «Bet fue a la tienda a las 11.45 horas y volvió media hora después. ¿Qué hora era?», o «¿Cuánto da 12 dividido entre 3». No me extraña que Beckham no pudiese con el ejercicio, porque él no divide, él multiplica. La diseñadora Stella McCartney, hija del famoso ex Beatle Paul McCartney, está involucrada en una pelea legal por el reparto de los cerca de 50 millones de dólares recaudados en la subasta, el año pasado en Nueva York, de la colección de arte de su abuelo por vía materna, Lee Eastman.


Comentar