La Voz de Galicia

Una apuesta por el futuro

Sociedad

E. Silveira a coruña

En directo | Encuentro con provocadores

11 Nov 2005. Actualizado a las 06:00 h.

?n economista, un astrofísico y tres periodistas: Javier Quesada, Javier Armentia (director del Planetario de Pamplona), Rosa María Mateo, Cristino Álvarez y Malén Ruiz de Elvira. Perfiles diferentes para debatir, distendidamente, sobre cuestiones científicas. Lo hicieron en el Palacio de la Ópera, rodeados de una bola del mundo, de una figura de Einstein y de científicos llegados de todos los puntos de España. Pero su función no era desmenuzar la ley de la relatividad, sino explicar, algunas veces en clave de humor, la ciencia cercana, la que utilizan y viven todos los días. Rosa María Mateo recordó a aquella maestra que le hizo odiar la física y la química. Habló de lo separada que estaban, y están, las asignaturas troncales de letras y de ciencias. Habló de lo desconocidos que son los investigadores y de que suele despreciarse (mejor, no dar aprecio) lo que se desconoce. Javier Quesada incidió: «Al final, la ciencia se hace algo tan misterioso que crea inseguridad, y uno no está cómodo, aunque se sabe que las cosas van mejor». Cristino Álvarez, periodista y gastrónomo, puso el ejemplo de la cocina molecular, en la que la sartén se convierte en una pipeta de laboratorio. Está buena, pero, como dijo Rosa María Mateo, la mayoría prefiere el cocido de toda la vida. A pesar de los recelos hacia las innovaciones y la ciencia, Javier Quesada dio una clave: «No hace falta entender todo, sino lo que significa y a qué afecta». Y Rosa María Mateo remató la sentencia: «Para un país es importante investigar, porque sino no existe futuro». Lo que está claro es que el conocimiento es un bien apreciado en cualquier sociedad.
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