El instituto de Secundaria participa en un proyecto de bioconstrucción
Melide
Junto a otros tres centros europeos, profesores y alumnos de FP acondicionan un contenedor marítimo como almacén
08 Feb 2015. Actualizado a las 04:00 h.
«En Melide no hay muchas intervenciones de este tipo y sería interesante difundir en el rural estas técnicas, que, de hecho, provienen de la arquitectura tradicional». El jefe del departamento de madera del IES melidense, Fernando López, habla de bioconstrucción, una temática que ha unido al instituto de secundaria con tres centros de formación profesional de Dinamarca, Portugal y Alemania en un proyecto de formación de profesorado que, con fondos europeos, desarrollan conjuntamente con la finalidad de preparar material didáctico que permita incorporar lo aprendido al currículo.
Y en ese objetivo, en el ciclo formativo de carpintería de Melide ya avanzaron. Porque los alumnos de segundo curso participan activamente en la aplicación práctica del proyecto de bioconstrucción: la transformación de un viejo contenedor marítimo en almacén para madera maciza, «un material muy sensible que exige unas condiciones de temperatura y humedad muy controladas», cuenta Fernando López. Esa peculiaridad fue clave en la invitación que recibió el IES para participar en el programa europeo. Se la extendió ufaFabrik, una institución alemana con proyectos ecológicos y sociales, en la que trabaja la coruñesa María García. Explica que el de Melide «é un proxecto moi ambicioso porque as características técnicas presentan retos importantes; por iso o escollemos».
La intervención se presentará en mayo en Berlín, donde el profesorado del instituto, que esta semana recibió a sus socios europeos para preparar la exposición final del proyecto de bioconstrucción, está convencido de que acreditará ante el comité evaluador que «nuestra solución es la adecuada», afirma el jefe del departamento de madera. Para cerciorarse, se realizarán mediciones en el contenedor tratado, que utilizarán como almacén en el ciclo de carpintería, y en otro en el que no se aplicó técnica de bioconstrucción alguna. Determinar las condiciones idóneas de temperatura, humedad y ventilación fue la tarea más complicada: «El trabajo de ir aprendiendo para buscar las soluciones adecuadas a nuestro entorno, con mucha lluvia y constantes cambios de temperatura», cuenta Fernando López. El jefe del departamento de madera del IES melidense comenta que la ejecución no fue complicada «y menos con los alumnos de segundo», subraya para explicar que en formación general «vamos parejos» con Europa.