«É unha familia coñecida, moi unida e querida por todos»
Melide
19 Oct 2012. Actualizado a las 07:00 h.
El accidente mortal ocurrido en Boente (Arzúa) ha causado una gran consternación en el vecino municipio de Melide, donde es muy conocida la familia de los tres fallecidos, Eliseo Ramos Barreiro, su esposa, María Saleta Vidal Rúa, y Ramón, el hermano de la mujer y el único que residía en A Garea, una aldea de la parroquia de Gondollín de la que los tres eran naturales.
El matrimonio había emigrado a Vila de Cans, de donde ayer se desplazaron sus dos hijas, Judith y Sonia, de unos 30 años, que un día antes del accidente habían regresado a la localidad barcelonesa tras pasar el puente del Pilar en Melide con motivo de la boda de un primo.
Los cuerpos de Eliseo, María Saleta y Ramón llegaron procedentes del Instituto Anatómico Forense de Santiago -donde les fue practicada la autopsia- anteayer por la noche, y desde entonces permanecen depositados en una de las salas del velatorio municipal de Melide, que durante toda la jornada de ayer fue un constante ir y venir de gente. Fueron cientos los vecinos que quisieron unirse al pesar y estar al lado de la familia en un doloroso momento que ha dejado escenas de gran emotividad.
Las numerosas muestras de cariño recibidas se entienden porque la de Eliseo, María Saleta y Ramón es una familia «coñecida, querida e moi unida; aquí os veciños querémolos todos porque, ademais, a metade da aldea somos familia», comentaba ayer una vecina de A Garea. Afectada por las circunstancias, contaba que, como es lo normal en estos casos, la familia se encuentra «moi mal, moi fastidiada. É unha impresión grandísima». Familiares, amigos, allegados y vecinos dirán hoy el último adiós a Eliseo, María Saleta y Ramón en lo se espera que sea un entierro multitudinario. Para las cuatro y media de esta tarde está prevista la salida de los féretros del velatorio de Melide, de donde la comitiva fúnebre se desplazará hasta la iglesia de A Garea, donde se celebrará el funeral y el posterior sepelio en el cementerio parroquial.