Carta de Alberto Corbacho
Santiago
14 Jun 2015. Actualizado a las 05:00 h.
ueridísimos obradoiristas:
Escribo estas palabras con el corazón encogido, y es que os quiero comunicar que la próxima temporada no seguiré vistiendo el 33 con la camiseta del Obra.
No sé aún a donde me llevará el futuro, pero lo que sí sé es que creo que este es el momento de plantearme nuevos retos, nuevos objetivos y nuevas ambiciones. Y por eso he tomado la dificilísima decisión de no renovar, a pesar de que en diferentes ocasiones el club ha intentado que no fuera así y me ha ofrecido la renovación, lo cual agradezco. Creo que ahora lo mejor es iniciar una nueva etapa en mi carrera profesional.
Han sido cinco temporadas extraordinarias, llenas de pasión por el baloncesto, de unión en torno al equipo, de comunión con la afición, de ilusión por crecer, de apoyo constante. Cinco temporadas en las que me he sentido admirado, respetado y valorado, ya no solo como jugador de baloncesto, sino también como persona. Cinco temporadas que sin duda marcan un antes y un después en mi carrera profesional. Cinco temporadas absolutamente inolvidables.
Y no quiero terminar sin dar las gracias a todos los que han hecho posible que así haya sido. Agradecer a Chete Pazos que me trajera a este proyecto, a todos los empleados del club, médicos, fisios, etcétera, por su dedicación y atención. A Moncho Fernández y al cuerpo técnico por confiar y darme la alternativa en la ACB. A Raúl López con quien siempre me ha unido y me une una relación especial. A todos los jugadores que durante todos estos años han sido magníficos compañeros de viaje. Y, por supuesto, gracias a todos vosotros que sois el alma del Obra, que partido tras partido habéis llenado el Fontes do Sar convirtiéndolo en mucho más que un simple pabellón de baloncesto.
Jugar por y para vosotros ha sido lo mejor que me ha pasado. Ha sido y será siempre un orgullo muy grande haber pertenecido y pertenecer para siempre a la familia obradoirista.
Hasta pronto y forza Obra.
Carta de despedida de Alberto Corbacho.